Los olvidados de la ciudad
Esta fecha fue elegida por Bolivia para sumarse a una iniciativa promovida por las Naciones Unidas buscando que cada país, a través de sus instancias de gobierno y la sociedad en general, dedique la jornada a evaluar su actitud ante los árboles y los bosques.El objetivo fundamental era que el...
Esta fecha fue elegida por Bolivia para sumarse a una iniciativa promovida por las Naciones Unidas buscando que cada país, a través de sus instancias de gobierno y la sociedad en general, dedique la jornada a evaluar su actitud ante los árboles y los bosques.El objetivo fundamental era que el “Día del Árbol y los Bosques” sea una jornada más práctica que retórica. Por ello, se dejó en libertad a cada país para que escogiera el día de su calendario más adecuado para movilizarse masivamente. Sin embargo, en Bolivia esto no se pone en práctica cada año.La alarmante indiferencia ha hecho que todos los ciudadanos caminemos tranquilos a lado de árboles muriendo por falta de agua o podados al extremo de que únicamente les queda el tallo y ramas frágiles a punto de quebrarse.Bien se sabe que los árboles en la ciudad son descuidados; no reciben abono, ni agua y son podados de una manera errónea que provoca que las ramas se rompan con el viento, causando así accidentes.No está de más recordar que, de manera natural, los árboles ofrecen sombra, resguardo y áreas frescas. En algunos casos hasta frutos. Limpian el aire que respiramos, son nuestros pulmones y dan hogar a varias especies de animales.Alfonso Delgado Salinas, del Instituto de Biología (IB) de la Universidad Nacional Autónoma de México, sostiene que los árboles que encontramos en las ciudades son colocados al azar, sin una correcta planeación de ello.Así son olvidados, no reciben el mantenimiento adecuado y después de ser colocados, no hay quién les brinde el abono indicado, ni siquiera agua, ni poda o cuidado de sus raíces. Poco tiempo después - como sucede en Tarija- las autoridades se dan cuenta de que estos árboles estorban y simplemente deciden cortarlos o extraerlos. Pero ¿olvidaron algo?Para Delgado, todo gobierno debe incluir a los árboles en la planificación urbana, colocando especies adaptables al área que se les ha asignado; considerando el tamaño de la especie, el espacio que necesita para desarrollarse y el cuidado que se les debe dar.Antes de plantarlos, es indispensable informarse de las especies más adecuadas para la zona en que residimos e interesarnos en su bienestar. Será importante entonces saber si requieren espacio para que sus troncos y ramas crezcan sin restricciones, así como sus raíces, que no sólo los anclan al suelo, sino que buscan agua y nutrientes.De esta manera, en lugar de sembrar indiscriminadamente árboles “problemáticos”, se pueden prevenir problemas como invasión de espacio vial o de cableado. Sin embargo, esta tarea en Tarija fue olvidada por años. Un ejemplo de esto fue la extracción de árboles para ampliar las aceras de la plaza Luis de Fuentes. Lamentablemente éste es el precio de años sin planificación.Pero la tarea no es únicamente de las autoridades, sino también de la sociedad en general, base de toda civilización. Será importante entonces enseñar a nuestros hijos la importancia de la naturaleza y demostrar con el ejemplo el cuidado que podemos darle.Por ahora éstas son las circunstancias que rodean la conmemoración en nuestro país del “Día del Árbol y los Bosques”. Esto confirma, una vez más, cuán necesario es que a través de un esfuerzo colectivo se promueva un radical cambio de actitud en autoridades y sociedad en general.El objetivo no es que el próximo 1 de octubre volvamos a recordar a los olvidados sembrándolos indiscriminadamente, sino la meta será hacer de esto, y desde ahora, un asunto transversal y planificado.


