El mar en la ONU
“La máxima instancia para hacer justicia del mundo, creada por Naciones Unidas, reconoce que existe un tema pendiente, y quiero decirles a los hermanos chilenos, especialmente al pueblo chileno, (que) no queremos aquí ni ganadores ni perdedores, queremos mediante el diálogo resolver y juntos...
“La máxima instancia para hacer justicia del mundo, creada por Naciones Unidas, reconoce que existe un tema pendiente, y quiero decirles a los hermanos chilenos, especialmente al pueblo chileno, (que) no queremos aquí ni ganadores ni perdedores, queremos mediante el diálogo resolver y juntos trabajar por el bien de nuestros pueblos”, aseguró el lunes el Jefe de Estado.Las palabras del presidente Morales fueron expresadas durante su intervención en la Septuagésima Asamblea General de las Naciones Unidas, foro universal en donde previamente hizo uso de la palabra la presidenta de Chile, Michelle Bachelet, quien abogó por la vigencia de los tratados como mecanismos destinados a conservar la paz y la estabilidad internacionales.“Nuestro país es consciente de la responsabilidad que todos tenemos de velar por el buen funcionamiento del sistema internacional. Un elemento esencial es el principio del apego al derecho internacional, que incluye el estricto respeto a los tratados, como una garantía de la paz y estabilidad internacional”, dijo la mandataria trasandina.Y añadió que “ello requiere respetar lo pactado, así como no hacer un uso indebido de los mecanismos que hemos diseñado para resolver pacíficamente las diferencias que realmente pudiesen existir”. En ese contexto, lo trascendente del discurso del presidente Morales es que se enmarcó en el reciente fallo de la CIJ –cuando se declaró competente para conocer la demanda marítima boliviana contra Chile– que reconoció que entre ambos países existen temas pendientes que no fueron saldados por el Tratado de Paz y Amistad de 1904.“Los asuntos en litigio no son asuntos ya resueltos por arreglo entre las partes ni por laudo arbitral ni por decisión de un tribunal internacional ni tampoco por asuntos regidos por acuerdos en vigor a la fecha de la formalización del Pacto de Bogotá” en 1948, señala con claridad meridiana el fallo del pasado 24 de septiembre del máximo tribunal de justicia de las Naciones Unidas.No obstante de ello, Bachelet insistió en su defensa de la intangibilidad de los tratados internacionales, olvidando intencionalmente que con el fallo de la CIJ quedó sentado que Bolivia respeta la plena vigencia del Tratado de 1904, pero demanda que ese alto tribunal obligue a Chile a negociar de buena fe una salida soberana al océano Pacífico, tal como se comprometió en al menos 13 oportunidades a lo largo del último siglo.Y ante la impostura chilena, el mandatario boliviano señaló que “por eso acudimos a una institución que hace justicia como la Corte Internacional, porque Bolivia es un país pacífico por Constitución (…) No tiene mentalidad ni expansionista ni invasora. La Haya dijo que hay un tema pendiente para resolver. Bolivia recibe el fallo con mucha sencillez y humildad”.“Tarde o temprano, por justicia y con el apoyo del mundo entero, volveremos al Pacífico con soberanía. Esperamos que sea mediante el diálogo concertado para el bien de nuestros pueblos”, agregó.Respecto del presunto “uso indebido de los mecanismos que hemos diseñado para resolver pacíficamente las diferencias que realmente pudiesen existir”, que sostuvo Bachelet, es preciso puntualizar que la demanda boliviana ante la CIJ de ninguna manera hace un “uso indebido” del derecho internacional sino que pide la resolución pacífica de la controversia derivada del permanente incumplimiento chileno de negociar de manera seria con Bolivia una salida soberana al océano Pacífico.Chile equivoca el camino al insistir en su tesis de que supuestamente la demanda boliviana ante La Haya busca desconocer el Tratado de Paz de 1904, lo que quedó demostrado que no es cierto, y se vuelve a equivocarse cuando no admite que la CIJ reconoció que con Bolivia mantiene temas pendientes de resolución.


