Churix, el reino de las obras inconclusas
La maldición hizo que llegaran días en los que en algunos lugares no hubiese agua porque no se habían construido diques. De pronto, allá o acullá los vecinos amanecían inundados de desperdicios porque no se habían terminado de construir basurales. Otros, cualquier tarde, resultaban...
La maldición hizo que llegaran días en los que en algunos lugares no hubiese agua porque no se habían construido diques. De pronto, allá o acullá los vecinos amanecían inundados de desperdicios porque no se habían terminado de construir basurales. Otros, cualquier tarde, resultaban amenazados por aguas turbias o pestilencia porque no se habían concluido las cloacas.Los viajeros que pasaban por aquellas tierras descubrían apenados cómo ni los caminos que las surcaban eran obras plenas. Algún expedicionario que se extravió contaba que hasta conoció rutas que no llegaban a ninguna parte, “variante al Chaco”, había leído en algún destartalado letrero.La maldición era tan fuerte que hasta las palabras “estreno” o “inauguración” habían empezado a desaparecer del habla cotidiana. Las autoridades y sus extraños consejeros temblaban de terror cuando alguien, como diciendo incoherencias, las pronunciaba.Se recordaba que una vez, por una milagrosa circunstancia, el año 2010, se logró completar un pequeño puente donde no cabían más de diez corceles. Dicen que todos los jerarcas corrieron ataviados de sus mejores galas y alhajas al lugar y, entre empujones, gritaban por separado: “Vean, yo lo hice, lo hice yo, pinten mi rostro para posteridad”.Se llamaba “Churix, la tierra de las obras inconclusas y los genios de las excusas”. De pronto, un día…Ya suena a cuento, a fábula, pero increíblemente, si hay algo que hace mucho se extraña en Tarija son obras que se concluyan. Ya decir “a tiempo”, suena a milagro, a magia, pero ni siquiera con retraso parecen concluirse. En las últimas semanas, con un pesar recurrente, periodistas de Boquerón Multimedia volvieron a constatar retrasos alarmantes por ejemplo en la denominada “ruta de la Dignidad” o carretera Bermejo - San Antonio. También llegaron alertas de riesgo de retrasos y problemas en el inicio de la vía Entre Ríos – Palos Blancos. La inauguración de la vía Tarija – Potosí cumple ya su décimo año de espera.Los inicios de obras que quedaron paradas en medio de batallas legales o estudios técnicos con el tiempo quizás puedan constituir un nuevo paseo turístico, esta vez por ruinas. Quién sabe hasta se la llame algo así como “Ruta de las ruinas Cossío - Condori”, en homenaje a sus inspiradores. Casi estaría demás recordar que se espera la inauguración de una terminal de buses capitalina hace décadas. También urgen las lagunas de oxidación que salven de una creciente asfixia y quién sabe de cuántas enfermedades alérgicas y gastrointestinales a miles de vecinos. Ya sumar el capítulo de hospitales y obras para la salud, genera hasta diarias lágrimas de bronca y físico dolor. Y así, sucesivamente… Por donde se busque no se concluyen obras, amén del capítulo de las obras que se concluyeron y no sirven para nada en más de una provincia. Se llega a tales extremos que un hipotético “Churix, el reino de las obras inconclusas” podría quedar sin necesidad de mayor verso. Eso porque hace 15 días nos enteramos que en esta tierra ya no hay caso ni de morirse porque el Cementerio General ya colapsó, y los planes para construir otro, apeeenas, sí, apeeeennnas han empezado.Cuenta la leyenda que reclamos como éste y mucho mayores se acumulan y con el tiempo generan grandes problemas, para absolutamente todos. ¿Será que las aún nuevas autoridades departamentales y ediles rompen el sortilegio?


