Reflexiones desde el Cursillo: El papa francisco

El mundo entero creyentes y no creyentes siguen emocionados su trayectoria, a través de los medios de comunicación, conmovidos por la sabiduría y sencillez de sus palabras; palabras que llegan al corazón de los hombres y despiertan las conciencias de quienes lo escuchan sin diferencia de...

El mundo entero creyentes y no creyentes siguen emocionados su trayectoria, a través de los medios de comunicación, conmovidos por la sabiduría y sencillez de sus palabras; palabras que llegan al corazón de los hombres y despiertan las conciencias de quienes lo escuchan sin diferencia de credos.Sus mensajes son una búsqueda de justicia para llegar a la paz, a la unidad, que es el anhelo del Señor.El papa nos dice que todos buscamos el bienestar para nosotros y nuestras familias, que este deseo sea también para los demás, porque algún día nos medirán con la misma vara que hemos medido, que todos tengan oportunidades especialmente los jóvenes.En el corazón del santo padre caben todos, especialmente los que sufren injusticias y falta de libertad.Se refirió a los inmigrantes hoy como nunca deben ser acogidos porque el mundo que creo Dios es el hogar de todos y es así como a las personas atrapadas por la pobreza, debemos ofrecerles esperanza y esto sería posible con la justa distribución de la riqueza.El papa busca en los corazones la bondad, la compasión que es lo que hace brotar la solidaridad.El mundo está revolucionado, no necesitamos profundizar mucho en los acontecimientos que nos rodean, para darnos cuenta de que nuestra realidad está cargada de violencia, donde quiera que miremos nos encontramos con la violencia que como descargas eléctricas, estallan a lo largo y ancho del mundo.¿Porque el santo padre recorre el mundo, buscando en la conciencia y el corazón de los hombres? Porque quiere sembrar la semilla de la paz.Sus palabras nos señalan el camino hacia la paz, sin diferencias, sin preferencias, sin excluidos, sin jóvenes y ancianos descartables por el egoísmo del mundo.La paz pertenece al mundo profundo del corazón, la paz es un valor es el motivo que unifica y hace bella la vida, está vinculada a la sensibilidad de la ternura y a la justicia de la convivencia.Debemos tener el valor de situarnos en la verdadera dimensión del hombre, porque solamente los valores espirituales nos podrán salvar de la violencia.Escuchemos al Maestro que nos llama en la voz del papa Francisco vivamos con esperanza nacida de la fe y actuemos con caridad.


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