El consumo de sal
“Hay que eliminar de la mesa el salero”, sostuvo el también ex candidato a la Alcaldía de La Paz por el Movimiento Al Socialismo (MAS), luego de ser posesionado en el cargo –en reemplazo de Dante Justiniano– por la ministra de Justicia, Virginia Velasco.Mendoza indicó que un primer...
“Hay que eliminar de la mesa el salero”, sostuvo el también ex candidato a la Alcaldía de La Paz por el Movimiento Al Socialismo (MAS), luego de ser posesionado en el cargo –en reemplazo de Dante Justiniano– por la ministra de Justicia, Virginia Velasco.Mendoza indicó que un primer proyecto motivará a que los dueños de los restaurantes incorporen en la carta donde ofrecen su menú a los clientes información relacionada a la cantidad de azúcar, sal o colesterol que podría contener un determinado plato de comida.La nueva autoridad aseguró que en ese afán coordinará acciones conjuntas con miembros de los concejos municipales, de las asambleas departamentales y de la Asamblea Legislativa Plurinacional para impulsar las normas que regulen el consumo saludable de sal y azúcar, y frenen la ingesta excesiva y dañina para la salud de las personas.Recientes estudios científicos han corroborado que el consumo excesivo de sal provoca el aumento de la presión arterial y la hipertrofia cardiaca y, por esta vía, se incrementan los eventos cardiovasculares como infarto del miocardio y accidente vascular cerebral. También es de las principales causas de una mayor incidencia de insuficiencia renal e insuficiencia cardiaca.Según datos de la Organización Panamericana de la Salud (OPS) y la Organización Mundial de la Salud (OMS) de 2013, la hipertensión afecta a una de cada tres personas en Bolivia, especialmente a adultos mayores, y es uno de los principales factores de riesgo de muerte.“Esta es una de las enfermedades silenciosas más importantes en el mundo, una de las razones es por su mayor penetración en la población en general. Tenemos un 30% de gente adulta con hipertensión arterial, por ser una enfermedad prevalente y un factor de riesgo importante en el desarrollo de muchas enfermedades, sobre todo cardiovasculares, renales y otras”, señaló entonces el representante de la OPS/OMS en Bolivia, Michel Thieren.“Si una persona tiene signos de la enfermedad, quiere decir que la situación es muy avanzada, porque el mal es muy silencioso, por eso la auto prevención es una disciplina individual que debemos practicar todos los días”, alertó el diplomático.La causa de la hipertensión es el aumento de volumen sanguíneo secundario al aumento de la cantidad de sal y agua en los conductos arteriales. La obesidad y el consumo excesivo de sal son los dos factores sociales mejor identificados como responsables de la hipertensión arterial. De allí que las sociedades científicas en el mundo recomiendan a las autoridades formular programas para combatir la obesidad y disminuir el consumo de sal en la población, desde la niñez hasta en los adultos mayores.En ese contexto, medidas para reducir el consumo de sal y azúcar, como la anunciada por el nuevo viceministro de Defensa del Usuario y los Derechos del Consumidor, pueden resultar siendo muy útiles; mucho más si cada uno de nosotros se propone disminuir la ingesta de alimentos artificialmente salados como las papas fritas, los nachos, los embutidos y otros, el efecto positivo global sobre la salud pública puede ser aún mayor.Se ha demostrado que una alta ingesta de sal aumenta la cantidad de proteína en la orina, que es un factor de riesgo importante en la disminución de la función renal y hay una creciente evidencia de que un consumo elevado de sal también puede aumentar el deterioro de la enfermedad renal.Y no olvidemos que llevar una vida sana, hacer ejercicios, evitar el consumo de cigarrillos y alcohol ayudará a cuidar nuestros riñones, y que los pasos previos a una insuficiencia renal son la hipertensión arterial, la diabetes y el sobrepeso, enfermedades totalmente evitables si ponemos límites y escogemos mejor lo que comemos.Mientras tanto, escuchemos al viceministro Mendoza y optemos por reducir a lo esencial el consumo de sal en nuestra mesa y apostemos por la vida.


