Voluntad de las urnas
En el departamento de La Paz, sobre 3.234 actas computadas, de un total de 7.851, a las 17.00 de ayer el NO se imponía con el 70.37% sobre el SI que alcanzaba al 29.63%; en tanto que en Cochabamba, sobre 2.849 actas computadas, de un total de 5.155, el NO obtenía 67.87% mientras que el SI el...
En el departamento de La Paz, sobre 3.234 actas computadas, de un total de 7.851, a las 17.00 de ayer el NO se imponía con el 70.37% sobre el SI que alcanzaba al 29.63%; en tanto que en Cochabamba, sobre 2.849 actas computadas, de un total de 5.155, el NO obtenía 67.87% mientras que el SI el 32.13%.Esa tendencia electoral se mantenía en el caso del departamento de Chuquisaca, porque sobre 1.010 actas computadas, de un total de 1.592, la victoria del NO se reflejaba con un 66.65%, respecto de la opción SI que alcanzaba al 33.35%; mientras que en Oruro sobre 683 actas computadas, de un total de 1.444, el NO obtenía el respaldo del 77.54%, mientras que el SI alcanzaba al 22.46%.Pero el triunfo de la opción NO alcanzaba su punto más alto en el departamento de Potosí, región en la que de 617 actas computadas, sobre un total de 2.070, el 90.74% le decía NO al estatuto autonómico, respecto del 9.26% que apoyaba el SI.Pero ¿qué interpretaciones provocaron estos resultados electorales aún parciales entre los representantes del oficialismo y de la oposición?Para el gobierno, los habitantes de esos cinco departamentos se pronunciaron a favor de un Estado fuerte y centralizado. “La población prefiere, reivindica y se inclina por la presencia de un Estado fuerte y centralizado, el mensaje que ha dado la población es contundente, hay un apego y demanda, conformidad hacia la vigencia de un Estado fuerte y centralizado”, aseguró el vicepresidente Álvaro García Linera.En tanto que el jefe opositor Samuel Doria Mediana indicó que el gobierno “se ha metido un autogol porque la gente pensó que se trataba de la reelección de Evo Morales y votó que No. Es un mensaje muy claro para el oficialismo”.Agregó que “la respuesta tan contundente de rechazo de la ciudadanía contra el Gobierno” sería un anticipo de su derrota cuando intente validar en otro referéndum una nueva postulación de Evo Morales a la presidencia del Estado.No obstante, el intentar explicar con posiciones políticamente convenientes el veredicto inapelable que dictara en las urnas el electorado de esos cinco departamentos este domingo, es no ver más allá de los intereses estrictamente partidarios. Es decir, interpretar el rechazo a la aprobación de los estatutos autonómicos en La Paz, Cochabamba, Chuquisaca, Oruro y Potosí como un tácito respaldo a un Estado fuerte y centralista sólo es una reacción política ante un resultado claramente desfavorable a la postura del oficialismo que, en esas cinco regiones, había asumido su apoyo al SI.En tanto que vincular la victoria del NO como un voto en contra de la anunciada re postulación a la presidencia del Estado del actual presidente Evo Morales es intentar pescar en río revuelto, porque ninguno de los referéndums aprobatorios tuvo ni por asomo esa intención ni fue un plebiscito.Además, sostener que “la gente pensó que se trataba de la reelección de Evo Morales y votó que NO”, es subestimar a un electorado que ha dado muestras más que suficientes de su madurez democrática. Lo que sí es factible suponer es que faltó información, ya que los contenidos de los cinco estatutos autonómicos no fueron masivamente socializados, menos explicados. Por eso, cuando los votantes llegaban al centro de votación, la gran mayoría no tenía la mínima idea de lo que iba a apoyar o rechazar y, ante esa incertidumbre, mayoritariamente se inclinó por el rechazo.Es decir, los electores ni apoyaron ni rechazaron con su voto un Estado centralista ni rechazaron ni apoyaron una nueva postulación del actual presidente. Lo que las urnas sentenciaron es que obligatoriamente los proyectos sobre estatutos autonómicos deben regresar a la Asamblea Departamental de cada una de esas cinco regiones para que sean modificados y consensuados en torno a un nuevo proyecto, para cuya aprobación se convocará a un nuevo referéndum. Esto es lo que quiere la gente, ni más ni menos.


