Masacre vil de vicuñas
La denuncia de la tremenda matanza fue comunicada por el alcalde de ese municipio, Segundino Quispe Mamani, al portal digital del diario paceño La Razón. El burgomaestre aseguró que “el lunes, luego de una inspección en el lugar, detectamos que al menos 100 vicuñas fueron eliminadas. Este...
La denuncia de la tremenda matanza fue comunicada por el alcalde de ese municipio, Segundino Quispe Mamani, al portal digital del diario paceño La Razón. El burgomaestre aseguró que “el lunes, luego de una inspección en el lugar, detectamos que al menos 100 vicuñas fueron eliminadas. Este es un problema constante en este sector y nos preocupa esta situación, por eso hacemos un llamado a las autoridades”.Según la versión de Quispe, esta no es la primera vez que los facinerosos atentan contra una especie animal todavía en peligro de extinción, porque en lo que va del año se reportaron al menos otros cinco casos; el último se registró a mediados de agosto, cuando seis cazadores furtivos masacraron a 12 vicuñas.No obstante, en esa ocasión los comunarios lograron detener a dos de ellos, aunque cuatro escaparon. Los aprehendidos fueron puestos a disposición de la justicia y actualmente se encuentran con detención preventiva.Los depredadores usualmente actúan amparados por las sombras de la noche y la madrugada, acorralan a los asustados animales y cuando estos intentan escapar les lanzan una especie de trampa hecha con cuerdas y puntas de metal con las que enredan sus patas, los inmovilizan e inmediatamente los degüellan y en el acto les arrancar el cuero con la preciosa lana de vicuña que despierta su angurria.En los años 60, con una escasa población de alrededor de 10.000 ejemplares en toda su área de distribución, la vicuña se encontraba en grave peligro de extinción debido a la intensidad de la caza por su valiosa fibra y la falta de medidas de manejo.La suma de esfuerzos locales, nacionales e internacionales llevó a la recuperación de esta especie y logró que en la actualidad la población conjunta de Argentina, Bolivia, Chile, Ecuador y Perú esté cerca a las 500.000 vicuñas. Según datos difundidos en la XXXI Reunión Ordinaria del Convenio de la Vicuña de 2014, Perú es el país con el mayor número de animales con 208.899 cabezas, seguido por Bolivia con 136.000, Argentina con 63.000, Chile con 60.000 y Ecuador con 5.000 ejemplares de la especie. En nuestro país la mayor reserva de vicuñas se encuentra en el Área Natural Integral de Apolobamba, en el departamento de La Paz.En el altiplano andino viven cuatro especies de camélidos de los cuales la vicuña es la más pequeña y la única, junto con el guanaco, que permanece en estado salvaje. Vive a grandes altitudes, siempre por encima de los 3.500 metros sobre el nivel del mar. Las otras dos especies son la llama y la alpaca.Pese a la recuperación de su población, la vicuña aún es una especie en peligro de extinción debido a la caza furtiva y a un elevado índice de mortalidad antes de alcanzar la adultez e incluso prenatal, lo que impide que las poblaciones se regeneren. Su lana, extremadamente suave, es la más cotizada del mundo –un kilo se cotiza en el mercado internacional entre 350 y 450 dólares y en el mercado negro puede valer más– y esto ha puesto en riesgo a la mayor parte de sus poblaciones.No obstante que la vicuña es una especie silvestre que forma parte del patrimonio natural y es de dominio originario del Estado, siendo su conservación de interés cultural, social, económico y ecológico, en Bolivia y en los demás países donde vive es víctima de matanzas como en el municipio de Colcha K.Entones algo habrá que hacer y el primer paso debería ser castigar a los cazadores furtivos con el peso de la ley, aplicándoles el Código Penal y la Ley del Medio Ambiente y, paralelamente, velar porque el aprovechamiento de la vicuña respete lo dispuesto por Decreto Supremo Nº 385, de 16 de diciembre de 2009.Es decir, mano dura con los delincuentes, garantizar el acceso equitativo a los beneficios de la conservación de la vicuña por parte de las comunidades y asociaciones manejadoras de vicuñas, la esquila de la preciosa lana de animales vivos, el manejo sustentable de la vicuña silvestre y el comercio legal. Sin duda, este es el camino.


