Una pesadilla adolescente
Cuando has sido afectado por el acoso escolar, vives aterrorizado con la idea de asistir a la escuela, vives nervioso y triste. Las historias de chicos y chicas que no soportaron toda la situación de las humillaciones y que decidieron quitarse la vida para liberarse del sufrimiento, se han...
Cuando has sido afectado por el acoso escolar, vives aterrorizado con la idea de asistir a la escuela, vives nervioso y triste. Las historias de chicos y chicas que no soportaron toda la situación de las humillaciones y que decidieron quitarse la vida para liberarse del sufrimiento, se han vuelto frecuentes.Entre los grupos vulnerables al acoso escolar están las mujeres adolescentes y los jóvenes homosexuales. Desde hace años, venimos conociendo casos de adolescentes que han padecido el hostigamiento homofóbico y han encontrado en el suicidio su única salida como fueron los casos de Asher Brown, adolescente de 13 años que llevaba dos años sufriendo el acoso escolar homofóbico de sus compañeros en una escuela de Texas, Tyler Clementi quien se suicidó a los 18 años lanzándose con su coche desde el puente Washington en el río Hudson después de que difundieran su relación homosexual con otro chico por internet.La internet, y a través de ella las redes sociales, los foros, los chats y los mensajes de texto se han convertido en un nuevo vehículo del bullying y las consecuencias de este nuevo “cyber bullying” pueden ser muy negativas como aquellas en el 2006, cuando una madre fingió ser un joven adolescente en MySpace para molestar a una joven de 13 años llamada Megan Meier. Fue tal el acoso de la mujer que llevó a la joven Megan al suicidio. No es un asunto menor, no es una “travesura” ni opinión polémica. La realidad nos muestra que el bullying ha ido más allá de un asunto alarmante y delicado.





