¿Y nuestra seguridad?
El peligro está en todos los hogares, en casa, en la calle. Es una cuestión que molesta. ¿Por qué? La violencia, la marginalidad crecen de manera asustadora.Las personas hoy tienen miedo a las otras personas que no conocen. La violencia no es limitada sólo a color de piel, al pobre, que a...
El peligro está en todos los hogares, en casa, en la calle. Es una cuestión que molesta. ¿Por qué? La violencia, la marginalidad crecen de manera asustadora.Las personas hoy tienen miedo a las otras personas que no conocen. La violencia no es limitada sólo a color de piel, al pobre, que a veces lleva el estigma de ladrones, de personas que hacen cosas malas. Sin embargo, el asalto hoy es muchas veces realizado de forma sofisticada, con el uso de corbatas y trajes.Lo peor es que ni en las pequeñas ciudades tenemos más tranquilidad. Los marginales se expanden, se proliferan como plagas. Las señoras no pueden más recibir sus sueldos con tranquilidad, las entregas tienen que ser bien acompañadas, los paseos con nuestros hijos más vigilados. Pero, nosotros también somos vigilados.Una de las soluciones es contar con el “riguroso” control de la Policía, aunque, también tengamos miedo a algunos. La televisión demuestra y nos asusta con eso casi todos días. Entonces tenemos que continuar a vivir la esperanza de que nuestros descendientes sean el buen futuro del país y tengan momentos de paz y disfruten de la vida con seguridad.


