Les pasa por infieles
Después le pasó a las famosas con sus fotos desnudas y creímos que les sucedía por frescas. Luego le tocó a Sony con sus e-mails y nos pareció bien porque era una poderosa gran multinacional. Más tarde a Hacking Team y lo vimos justo al ser una empresa de hackersmalvados. Ahora le ocurre a...
Después le pasó a las famosas con sus fotos desnudas y creímos que les sucedía por frescas. Luego le tocó a Sony con sus e-mails y nos pareció bien porque era una poderosa gran multinacional. Más tarde a Hacking Team y lo vimos justo al ser una empresa de hackersmalvados. Ahora le ocurre a Ashley Madison con la publicación de los datos de millones de usuarios y nos hace gracia: es una web de contactos para infieles.Siempre he pensado que el fin de Internet tal y como lo conocemos empezará el día que nuestras cuentas de correo electrónico sean accesibles para todo el mundo: será el apocalipsis de la pareja, las siete plagas de la amistad, el ocaso del mundo laboral. Ese día en el que cualquiera pueda ver nuestros correos y nos dé igual porque estaremos leyendo, horrorizados, los del resto. Es un escenario, como los episodios de Black Mirror, improbable pero no imposible, porque si algo hemos visto en los últimos años es que, si algo está en Internet, no está seguro.No nos entra en la cabeza, pero las filtraciones y los robos de información tienen tan poco que ver con la moralidad como con la lluvia. Es algo que tarde o temprano, si puede suceder, acaba sucediendo. Pensar que los otros se lo merecen y nosotros no es una ilusión mental que nos protege de la molestia de dejar Facebook, de abandonar Gmail, de aprender criptografía, de cambiar las contraseñas, de vivir en la duda constante.


