Más allá de tus miedos
Sin embargo, otra que es el miedo psicológico, no es este tipo de miedo que necesariamente nos ayuda. Este miedo se refiere a algo que podría suceder como posible y que probablemente ni siquiera llegue a pasar. Cuando sentimos este tipo de miedo perdemos el momento presente y nos vamos al...
Sin embargo, otra que es el miedo psicológico, no es este tipo de miedo que necesariamente nos ayuda. Este miedo se refiere a algo que podría suceder como posible y que probablemente ni siquiera llegue a pasar. Cuando sentimos este tipo de miedo perdemos el momento presente y nos vamos al pasado y al futuro. Y esto tiene mucho que ver con los procesos del Ego que se siente frecuentemente amenazado y siempre desea defenderse y atacar a todo aquello que pueda dañarlo.Como dice Tolle, el Ego siempre se siente amenazado, no quiere morir y te lleva a tener un deseo compulsivo de defenderte, tener la razón, demostrar que el otro está equivocado. Y si se permite equivocarse es como morir y el Ego, no quiere morir. O lo que es lo mismo no le permite al ser, vivir.Cuando dejas de identificarte con el Ego, el hecho de estar en lo correcto o no en una charla de café, por ejemplo, se vuelve intrascendente. Esto no afecta tu sentido de identidad. En cambio, al personaje que has creado a partir del Ego, sí lo afecta.Y si el Ego no se defiende cuando siente temor de ser afectado, genera una necesidad compulsiva de hacerlo, te hace, quizá, sentir vulnerable, nervioso, tenso, iracundo, miedoso... quiere defenderse a toda costa, tiene miedo. Reflexiona en esto, observa durante los próximos días tus actitudes defensivas a partir de esos miedos psicológicos. Detecta cuando el Ego empieza a ganarte la batalla, no le gana a tu acompañante en la mesa del café, tu oficina o tu recámara... le gana a tu posibilidad de simplemente SER. ¿No ves que para el Ego el simple hecho de equivocarse es perder?


