¿Cortar las “alas” al observatorio de Santa Ana?
Esta importante institución surgió gracias al apoyo de la Academia de Ciencias de la ex URSS que el 14 de junio de 1982 suscribió un convenio con la Academia de Ciencias de Bolivia para el desarrollo de la investigación astronómica desde aquí, desde nuestra tierra.Las más de tres décadas...
Esta importante institución surgió gracias al apoyo de la Academia de Ciencias de la ex URSS que el 14 de junio de 1982 suscribió un convenio con la Academia de Ciencias de Bolivia para el desarrollo de la investigación astronómica desde aquí, desde nuestra tierra.Las más de tres décadas de vida del Observatorio de Santa Ana estuvieron colmadas de enormes esfuerzos por parte de un puñado de ciudadanos que tuvieron que peregrinar ante todas las instancias de gobierno y ante todas las autoridades de turno buscando ayuda para una institución que debería ser una prioridad. Tocaron y tocan todas las puertas, sufrieron y sufren maltrato, aguantaron y aguantan la indiferencia y los desplantes de los más soberbios, como si se tratara de pedir cooperación para un emprendimiento particular. Hubo momentos en los que la situación fue tan mala, que se vieron obligados a cancelar las visitas del público y los escasos funcionarios con los que cuenta el Observatorio, tuvieron que someterse a la extrema medida de la huelga de hambre para lograr ser escuchados.El Observatorio se emplazó en los terrenos cedidos por una familia que tiene sus propiedades en el lugar, recibió equipamiento donado por el gobierno de la ex URSS, contó con el apoyo de connotados científicos y técnicos que, desde diversos puntos del orbe llegaron, hasta Tarija. El Gobierno del Japón también puso su parte y contribuyó con el equipamiento del Planetario Goto (2008), mientras que la ex Prefectura de Tarija construyó la infraestructura requerida para el mismo. Como institución científica regional y única en su género en el sur del país recibió la Medalla de Plata “Orden Moto Méndez”, otorgada por la Prefectura, Medalla de Plata “Escudo de Armas de la ciudad de Tarija y la Provincia Cercado”, otorgada por el Gobierno Municipal y la Medalla Conmemorativa Bicentenario “Institución Meritoria en el año del Bicentenario”.Pero ni el reconocimiento internacional, ni las preseas recibidas fueron ni son suficientes para que las autoridades atiendan prontamente las necesidades del Observatorio que cuenta con dos telescopios de procedencia rusa, un reloj atómico y el Planetario Goto que se constituyó, ni duda cabe, en un importante espacio educativo. La “lucha” para que la Gobernación de Tarija comprara 65 butacas para el Planetario llevó casi 5 años y seguramente quedará en los anales de la tozudez, incapacidad e ineficiencia que caracterizan (lamentablemente) a algunos funcionarios.Desde el año 1993 el Observatorio, nuestro Observatorio, fue declarado mediante Ley de la República N° 1443 como Observatorio Nacional y se le autorizó la “Conservación y la Emisión de la Hora Oficial Boliviana en todo el Territorio Nacional”, tarea que cumplió por algunos años y que tuvo que suspender por la falta del equipamiento necesario acorde con la tecnología actual. El Observatorio de Santa Ana, un centro de investigación científica especializada y de enseñanza y divulgación de la ciencia del espacio, no cuenta con servicio de telefonía y obviamente tampoco de internet. ¿Puede usted imaginar? Es cosa de no creer. Para superar esta enorme carencia la gente del Observatorio tuvo que emprender una nueva batalla. Lograron algunos avances, según lo que se refiere a través de los medios de prensa. Aparentemente consiguieron que dentro de la Secretaría de Desarrollo Social de la Gobernación se considerara el proyecto “Implementación de Equipos para la Emisión de la Hora Oficial Boliviana”. Pero cuando todo parecía que iba a ser más fácil, luego de haber superado una gestión “de facto” en la Gobernación tarijeña, el 15 de julio recibieron una nota oficial donde se comunicaba que el proyecto para la dotación de telefonía e internet para el Observatorio Nacional era cancelado. ¿El motivo? La crisis financiera que vive la principal institución pública del departamento.Me niego a creer que esta decisión haya sido asumida con el análisis y el asesoramiento que el tema merece. Creo que hubo mala información, apresuramiento…desatino. Si bien es cierto que la Gobernación tarijeña pasa por un momento difícil, que más de 18.700 millones de bolivianos se esfumaron entre el 2011 y el 2015 entre el despilfarro y la corrupción; dejando (por si fuera poco) más de 8.000 millones de bolivianos comprometidos para los próximos años. No es menos cierto que a la hora de decidir qué hacer con los menguados recursos que nos quedan para este año y las próximas gestiones tienen que existir prioridades. Y el Observatorio Nacional Astronómico debería ser una de ellas.Invertir en este centro de investigación del universo dotándole de lo que haga falta y mucho más, es invertir en el futuro de nuestra tierra. Es apostar a la investigación, a la ciencia, a la cultura, al turismo científico y educativo, a la divulgación de las ciencias del espacio…en fin, es “poner los huevos” en el desarrollo científico, cultural y turístico de nuestro pueblo. ¿Cómo recortar esto? ¿Por qué cancelar esta posibilidad? Hay que suspender los gastos dispendiosos, hay que conciliar cuentas con las numerosas instituciones nacionales a las que el Gobierno Departamental inyecta recursos más allá de sus competencias, hay que reclamar el 11% de regalías que constitucionalmente nos corresponde, hay que pedir nos devuelvan los recursos financieros que nos debitan por cuentas condonadas, hay que gestionar el pago de los licuables, etc. La asignación (o recortes) de los recursos públicos no puede ser fruto de la componenda ni debe obedecer a la capacidad de movilización de los presuntamente afectados o beneficiados, tenemos que hacer los esfuerzos por superar esto; porque de lo contrario… el nuevo tiempo anunciado aún no ha llegado. *es médica y ex asambleísta departamental


