¿Y si no somos nosotros?
Entonces, ¿qué nos garantiza que nosotros, pobres humanos, vamos a ser capaces de descubrir la teoría del todo, un conjunto de ecuaciones simple y autoconsistente que explique de un plumazo todos los fenómenos que existen o puedan existir? Incluso cuando esas ecuaciones existan, tal vez haya...
Entonces, ¿qué nos garantiza que nosotros, pobres humanos, vamos a ser capaces de descubrir la teoría del todo, un conjunto de ecuaciones simple y autoconsistente que explique de un plumazo todos los fenómenos que existen o puedan existir? Incluso cuando esas ecuaciones existan, tal vez haya que esperar a que evolucione una especie más inteligente que la nuestra para que las descubra. ¿No es cierto?Uno de los padres del darwinismo moderno, Theodosius Dobzhansky, estaba convencido de que la selección natural era el mecanismo elegido por Dios para crear al hombre a su imagen y semejanza. Para él esta era la forma de compatibilizar el evolucionismo con su propia fe religiosa. Pero si tenía razón y Dios no es sino el Evolucionista supremo, ¿qué le garantizaban que la especie elegida era la nuestra?Darwin pensaba que la evolución seguiría funcionando en el futuro, y que el proceso seguiría perfeccionando la mente humana o posthumana hasta extremos que hoy no podemos ni imaginar. ¿No serían ellos, en vez de nosotros, los beneficiarios de la selección natural? ¿Y suya, no nuestra, la imagen y semejanza que el creador se había propuesto alcanzar?


