La Isla de la Libélula: El día
No faltó quien se haya casado pero tampocoquien se haya despedido de esta vida A pesar de las caídas,para quienes aún seguimos aguardando días,cientos de esperanzas se renuevan en segundos,en palabras y se impulsan en ese dínamo transformador que tiene el humano para seguir creyendo Basta...
No faltó quien se haya casado pero tampocoquien se haya despedido de esta vida A pesar de las caídas,para quienes aún seguimos aguardando días,cientos de esperanzas se renuevan en segundos,en palabras y se impulsan en ese dínamo transformador que tiene el humano para seguir creyendo Basta un segundo, un minuto o una hora para cambiar destinos, para maldecir el día o para recordarlo felizmente por siempre…Metas inconclusas, palabras y promesas rondan el espacio, y chocan con los sueños de un niñodormido. Más allá… se derriten en las lágrimas de una mujer que ha perdido a su madre y se asientanen la mente de un joven dispuesto a cumplirlas Termina un día más pero los sueños de miles de personasaún persisten y buscan al tiempo… a ese escurridizo amigoque nos ha dado los peores y mejores momentosTiempo para nacer, tiempo para casarse, tiempo para tener hijos, tiempo para verlos crecer, tiempo para perdonar y que todo nos alcance para ser felices Es cierto se va un nuevo día…tal vez no nos hayan alcanzado sus ridículas 24 horas para cumplir nuestras metaspero mientras sigamos aquí, siempre habrá otro día con tiempo para renovarnuestros sueños. *Co- directora de EPeN


