Solidaridad para luchar contra la pobrezaz

más de 1.400 millones de personas viven en pobreza extrema en el mundo y casi 1.000 millones pasan hambre y no tienen acceso a servicios básicos como  agua potable, salud o educación. ¿De qué sirve, entonces, que 189 jefes de estado se comprometieran en el año 2000 a reducir a la mitad el...

más de 1.400 millones de personas viven en pobreza extrema en el mundo y casi 1.000 millones pasan hambre y no tienen acceso a servicios básicos como  agua potable, salud o educación. ¿De qué sirve, entonces, que 189 jefes de estado se comprometieran en el año 2000 a reducir a la mitad el hambre en el mundo para el año 2015, si lo que están consiguiendo con las políticas que están aplicando es el efecto contrario?La crisis no puede ser la excusa para retroceder en derechos y en solidaridad, ni para eliminar las políticas públicas redistributivas y garantes del bienestar social. No puede serlo, sencillamente, porque al contrario de lo que nos dicen: Sí hay alternativas.Se debe comenzar porque la lucha contra la pobreza sea una Política de Estado que alcance todos los niveles (central, autonómico, provincial y municipal) independientemente del grupo político que esté en el poder.Para esto se necesitará también un sistema fiscal progresivo en el cual pague más el que más tiene.Pero sobre todo se necesitará de acciones basadas en la solidaridad.


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