La famosa planta
que no solamente tiene fama en Tarija, donde no pudo ser construida, sino en todo el país y hasta en Europa.Mala fama, por supuesto, porque tenía que ser construida con una millonaria donación del gobierno de Holanda, pero después de muchos años de estar hablando de esa obra de...
que no solamente tiene fama en Tarija, donde no pudo ser construida, sino en todo el país y hasta en Europa.Mala fama, por supuesto, porque tenía que ser construida con una millonaria donación del gobierno de Holanda, pero después de muchos años de estar hablando de esa obra de ingeniería, todavía no existe ni un par de ladrillos para mostrar.La millonaria donación holandesa se perdió y ese es un daño económico al Estado que está pendiente de ser procesado judicialmente, porque no prescribe, aunque quienes son responsables del delito huyan del país, como otros que ya lo hicieron.Para completar la situación (que sería paradójica si no fuera tan ridícula) el gobernador saliente, Lino Condori, dice que se tiene asegurados 5 millones de dólares para licitar de nuevo la construcción de la ya famosa planta.“Estamos suponiendo que la planta cuesta 50 millones de dólares, pero a través del Estudio de Pre inversión se va a conocer con precisión el costo del proyecto” dijo por su parte el viceministro de Agua Potable y Saneamiento Básico, Rubén Méndez.Méndez se reunió con Lino Condori y con la ministra de Medio Ambiente y Agua para hablar sobre el Programa Guadalquivir con el cual se pretende dotar de agua potable y alcantarillado sanitario a los municipios de Padcaya, El Valle, San Lorenzo y Tarija.El Programa Guadalquivir cuenta con financiamiento del Banco Alemán de Desarrollo (KfW), instancia que ejecuta la Cooperación Financiera Alemana con los países en vías de desarrollo por encargo del Gobierno Federal Alemán.En el realismo mágico macondiano todo es posible y por eso se nos ocurre pensar en lo que sucedería si las autoridades del banco alemán llegan a conversar con las del gobierno holandés que estaba dispuesto a financiar esa mentada planta de tratamiento.Eso tiene en este momento mucho más suspenso que los resultados para elegir el nuevo gobernador de Tarija, que no importa si es Calderón o es Oliva, tendrá que ocuparse de la mítica Planta para Tratamiento de Aguas residuales.Esa insólita situación, solo puede complicarse aún más si, como decíamos, hablaran sobre ella las autoridades del gobierno de Holanda y las del banco alemán que ahora parece que participa (o participará) en el embrollo.Eso sin contar con que alguien, finalmente, inicie el proceso judicial respectivo contra los que causaron al Estado Boliviano la pérdida de la millonaria donación holandesa, porque el daño existe aunque no se haya concretado la donación.Quizás finalmente, algún día, Tarija tenga esa famosa planta para Tratamiento de Aguas Residuales, que es indispensable para pensar en cualquier forma de industrialización en este nuestro, hasta ahora, poco afortunado departamento.Para que desaparezcan las anticuadas y antihigiénicas lagunas de oxidación que todavía marcan el paisaje tarijeño. Pero tendremos que tener mucha paciencia. para que esto no sea otra quimera macondiana, pues Macondo es toda Latinoamérica.


