Reflexiones desde el Cursillo : Jesús es tentado

Jesús el Hijo de Dios ayunó 40 días en el desierto, allí se unió al Padre en continua oración, es allí cuando satanás se atrevió a tentarlo.El hecho de ser tentado El Señor, es algo tan insólito y por así decir, anormal, que no puede fácilmente suponerse sin sólido fundamento.Muchos...

Jesús el Hijo de Dios ayunó 40 días en el desierto, allí se unió al Padre en continua oración, es allí cuando satanás se atrevió a tentarlo.El hecho de ser tentado El Señor, es algo tan insólito y por así decir, anormal, que no puede fácilmente suponerse sin sólido fundamento.Muchos se escandalizan de este hecho.Entre el Señor y el mal espíritu se interponía una cortina de fuego que satanás no podía penetrar. La santidad del Hijo de Dios repelía irresistiblemente al espíritu inmundo solo cuando el Señor por altísimos motivos permitía el acceso de satanás, podía este atreverse a tentarle.Después de los cuarenta días el demonio se vale astutamente de las circunstancias que de alguna manera podían dar pie a la tentación.En ese tiempo se esperaba al Mesías y el advenimiento del Reino de Dios, eran las esperanzas de Israel, las conocía muy bien satanás, el príncipe de este mundo, por eso quería desbaratar la obra del Mesías.Satanás notaba señales intranquilizadoras de algo nuevo e insólito que el no entendía porque no podía sondear los secretos del corazón; porque apareció Juan el Bautista que revolucionó Israel, luego José que no alcanzaba a comprender lo misterioso que había en el y luego María cuya sola presencia lo aterraba y lo ahuyentaba y sobretodo aquel  enigmático carpintero Jesús, cuya sola vista lo dejaba petrificado.Lo ve y lo vigila y lo sigue al desierto, pero una fuerza misteriosa lo mantiene a distancia, cuarenta días de horrible ansiedad para satanás, que comienza a temer por su reinado mundano, su inteligencia es agudísima en comparación con el hombre, pero su orgullo, su desamparo de Dios le hacen padecer continuas oscilaciones entre relámpagos que deslumbran y tinieblas que llegan. En medio de esta confusión y perplejidad, de improviso satanás se siente libre para acercarse a Jesús y querer lograr lo que logró en el paraíso con Adán. Ese es el sentido de las tentaciones. Pero Jesús lo rechaza y lo vence (Mt. 4,3 – 4)El demonio ha sido vencido y todo aquel que atente en contra de Dios  y de la Iglesia será vencido.Jesús dijo: “Las puertas del infierno no prevalecerán contra ella”.Nosotros con la fuerza del poder de Dios y nuestra voluntad, podemos vencer las tentaciones a las que estamos expuestos, satanás tentará también a los hombres hasta la consumación de los siglos.Cada Día somos tentados, sobretodo en lo que más nos atrae, las mismas tentaciones con las que Jesús fue atacado, las riquezas, la gloria mundana, el poder.¿Tendremos el valor de imitar al Maestro y rechazar toda tentación? ¿Tendremos el valor de decir retírate satanás?La fuerza para vencer el mal esta en la gracia de Dios.


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