Reflexiones desde el Cursillo : Jesús es bautizado
Era el mes de Enero, sobre la cuesta que se desliza hacia la margen del río Jordán cerca del poblado de Salim, se detuvo un hombre proveniente de Nazaret, de más o menos treinta años.Desde lo alto contempló el grandioso espectáculo, una abigarrada multitud acudía a hacerse bautizar por un...
Era el mes de Enero, sobre la cuesta que se desliza hacia la margen del río Jordán cerca del poblado de Salim, se detuvo un hombre proveniente de Nazaret, de más o menos treinta años.Desde lo alto contempló el grandioso espectáculo, una abigarrada multitud acudía a hacerse bautizar por un austero profeta llamado Juan.En aquel agreste escenario de piedras y palmeras, mezclado entre el pueblo sencillo, el hombre de Nazaret se acercó a Juan.Juan admitía a su bautismo a todos los que humildemente lo solicitaban. Ahora de improviso sin precedentes se resiste a bautizar a Jesús.¿Qué vio en El de extraordinario? ¿Cómo lo reconoció? Juan sabía mucho de su primo Jesús, sabía que Jesús era el Mesías, Hijo del Altísimo, pero nunca lo había visto (Jn. 1,33)No lo conocía personalmente, ¿Cómo pues ahora lo reconoce al instante? Juan vio en ese joven modesto algo que no se veía en los demás.A Jesús lo veían todos, su persona, su porte, sus actos estaban patentes a los ojos de todos, pero casi nadie podía percibir esos rasgos de santidad y divinidad.Ojalá nosotros tendríamos los ojos de Juan, es decir una mirada profunda sin importarnos las apariencias, para poder reconocer la presencia de Jesús en cada persona, en cada circunstancia de nuestra vida, ojalá tendríamos ojos como los de Juan para descubrir en el evangelio la voz del Señor.Juan se resistió a bautizar al Mesías. ¿Quién era el para bautizar al Mesías? Juan respondió a Jesús: “Yo tengo necesidad de ser bautizado por Ti y Tú vienes a mi” Jesús le respondió: “Déjame hacer ahora, pues así nos cumple llenar toda justicia” (Jn. 13,7)De esta manera Juan bautizó a Jesús.Jesús siendo el Mesías sin mancha quiso ser bautizado, Juan bautizaba con agua, era bautismo de penitencia, para remisión de los pecados y lo recibían confesando sus pecados (Mt. 3,6) ¿Cómo Jesús quiso someterse a este bautismo? El era la misma pureza y santidad.Cuando Jesús fue bautizado subió del agua, vio rasgarse los cielos y venir sobre El, el Espíritu Santo como paloma y una voz vino del cielo; “Tu eres mi hijo amado, a quien he elegido” (Mc. 1, 10-11)La voz del Padre declara la naturaleza de la mesianidad que es realeza divina y humana.A Jesús lo llamaban Maestro y, con razón, maestro es el que enseña, el que da ejemplo, en el están puestas todas las miradas.Jesús enseñó con ternura, con paciencia y con una admirable pedagogía. Con su bautismo quiso enseñarnos a ser humildes y obedientes.El instituyó el sacramento del Bautismo para todos nosotros, cuando les dijo a sus apóstoles: “Vayan a las gentes de todas las naciones y bautícenlas en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo (Mt. 28,19).


