El nuevo orden internacional

La ONU cumplirá 65 años en el 2015 y no es porque su edificio principal esté en Nueva York, pero casi siempre ha privilegiado a los Estados Unidos cuando entran en conflicto intereses de varios países.Recordamos aquel caso del Nuevo Orden de la Información y la Comunicación, planteado...

La ONU cumplirá 65 años en el 2015 y no es porque su edificio principal esté en Nueva York, pero casi siempre ha privilegiado a los Estados Unidos cuando entran en conflicto intereses de varios países.Recordamos aquel caso del Nuevo Orden de la Información y la Comunicación, planteado cuando dirigía la UNESCO el senegalés M’Bow y que no prosperó porque afectaba intereses que defendía principalmente Estados Unidos.Recientemente, expertos de Naciones Unidas en derechos humanos advirtieron ayer que al menos 21 millones de seres humanos sufren en el planeta formas contemporáneas de esclavitud, fenómeno ante el cual exigieron voluntad política para erradicarlo.Es que también existe un programa de la ONU dedicado a las Formas Contemporáneas de Esclavitud, donde la relatora es la Sudafricana Urmila Bhoola, que es quien habló sobre este tema.Sin embargo, no es solamente  en ese programa ni en la UNESCO donde se puede percibir la necesidad de un nuevo orden internacional, porque también según informaciones de prensa, el Programa Mundial de Alimentos (PMA) anunció que suspendía su ayuda a 1.7 millones de refugiados sirios, debido a una severa crisis de financiamiento.El PMA es otra agencia especializada de la Organización de las Naciones Unidas, pero por confesión propia parece que tampoco tiene capacidad para cumplir las funciones para las cuales fue creado.Por donde revisemos, encontraremos que todas las agencias y programas del único orden internacional reconocido tienen serias deficiencias y por supuesto también el Consejo de Seguridad cuya función se supone que es evitar los conflictos armados.Y eso pese a que las decisiones del Consejo de Seguridad son vinculantes, es decir son de cumplimiento obligatorio y sin embargo continúan los conflictos armados en Irak, en Siria, en Ucrania, en Palestina y también en otros sitios menos mencionados.A pesar de existir otra agencia de la ONU específicamente dedicada a la agricultura y a la alimentación, (FAO por su nombre en inglés) campean en el mundo los agronegocios extensivos y se multiplica el uso de los cuestionados transgénicos.Podríamos continuar, porque es más lo que se está aquedando en el tintero que lo que se pudo enumerar, pero no hace falta más para demostrar que el cambio en el actual orden internacional es no solamente muy necesario, sino inclusive urgente.Por supuesto que nos hará falta mucho más que la elocuencia en las sesiones anuales de la ONU, donde es pintoresco que un orador diga que su antecesor despedía olor a azufre pero el nuevo orden necesitará mucho más que discursos.En alguna de sus ahora frecuentes reuniones “cumbre” los mandatarios deberían también seriamente poner en discusión ese cambio, para que deje de ser solo eventual comentario de prensa y en algún momento efectivamente se produzca.


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