Karachipampa y Octubre

Por supuesto que esos serán eventos muy importantes, pero octubre significa para nosotros, los bolivianos, más que unas elecciones presidenciales, aunque no sería primera vez que octubre se asociara con la revolución bolchevique de 1917 o con la muerte del Che Guevara, en 1967.Pero para...

Por supuesto que esos serán eventos muy importantes, pero octubre significa para nosotros, los bolivianos, más que unas elecciones presidenciales, aunque no sería primera vez que octubre se asociara con la revolución bolchevique de 1917 o con la muerte del Che Guevara, en 1967.Pero para muchos bolivianos (especialmente los mayores de 50 años), Octubre sigue siendo mes de fundamental importancia, porque fue en ese mes, el 31 de octubre de  1952, cuando las minas bolivianas fueron nacionalizadas y nació la Corporación Minera de Bolivia, la COMIBOL.Estatizar la explotación minera no era, sin embargo, suficiente, porque la destronada “rosca” de los mineros controlaba también la fundición de minerales, en Inglaterra o en los Estados Unidos, porque en Bolivia no existían hornos de fundición.En realidad, todavía no se ha conseguido en Bolivia el pleno desarrollo de la metalurgia, o sea de la transformación de materia prima mineral en metales y lo que en el gobierno del general Alfredo Ovando Candia se logró instalando hornos de fundición en Vinto, es aún una labor incompleta.Por eso es una magnífica noticia que se haya puesto en funcionamiento la planta metalúrgica de Karachipampa, para fundir plomo y plata, luego de haber solucionado varios problemas que impidieron su funcionamiento durante casi 30 años.El ministro de Minería, César Navarro. dijo que este mes la planta, situada en el departamento de Potosí, producirá lingotes de plomo con una pureza del 99,8 % y en septiembre producirá lingotes de plata, según comunicado del ministerio.Karachipampa, tiene una capacidad de tratamiento de 51.000 toneladas, fue construida en 1985, pero nunca funcionó debido a que la producción era insuficiente. El enero del año pasado, el presidente Morales, dio por reiniciada la operación, pero otra falla inhabilito la instalación.El Gobierno tuvo un conflicto con la empresa canadiense Atlas Precious Metals, que en 2008 había comprometido 85 millones de dólares para poner en marcha el complejo. Se cobró a la canadiense una garantía de, porque no había avances y sus inversiones solo llegaron a dos millones.Finalmente, un año después, Atlas y las autoridades bolivianas alcanzaron un acuerdo económico para la salida de la empresa del proyecto, que pasó a la administración de la Corporación Minera de Bolivia, COMIBOL.De manera que concluimos reiterando que la de Karachipampa es una buena noticia, pero que falta avanzar en los proyectos siderúrgicos del Mutún y por supuesto en la industrialización del litio de Uyuni.Sería pertinente saber si esos temas están incluidos en el programa  para la reunión de ministros que se realizará este mes, en Tarija, para que demoras de 30 años, como la de Karachipampa, no se vayan a repetir.No solamente con el mejor aprovechamiento de los minerales, sino de todos nuestros recursos naturales, y especialmente del gas.


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