No hay guerra buena
Pero si existen unas guerras que son peores que otras, y una de las que no soportan ningún argumento para haber comenzado (y aún continúar) es la “Guerra contra las Drogas” que por iniciativa de los Estados Unidos desangra a varios países de nuestra región.La inutilidad de esa guerra...
Pero si existen unas guerras que son peores que otras, y una de las que no soportan ningún argumento para haber comenzado (y aún continúar) es la “Guerra contra las Drogas” que por iniciativa de los Estados Unidos desangra a varios países de nuestra región.La inutilidad de esa guerra está probada porque crece lo que se supone que combate, el uso de sustancias sicotrópicas, que siendo ilegales lo único que lograron es encarecerse y estimular negocios criminales.Esa no es la única guerra, pero es la que más afecta a nuestra región, donde las víctimas que ha causado son miles y por eso es bueno conocer los esfuerzos que se están haciendo para acabar con ese sacrificio inútil. (Insistimos en que ninguna guerra es buena, ni útil).El enfoque “guerrero” del problema es solamente estadou7nidense, porque ni la ONU comparte, porque para La Organización de Naciones Unidas el de las drogas sicotrópicas es esencialmente un problema de salud.Por eso adquiere mucha importancia que se hubiera instalado esta semana, en Venezuela, una reunión especializada de Unasur con el propósito de promover la prevención frente a una de las amenazas más poderosas que se ciernen sobre la sociedad contemporánea.En nuestros países, especialmente en los de Sudamérica, pero no sólo en ellos, el tráfico ilegal de drogas sicotrópicas y la guerra derivada están en la actualidad como algunos de los problemas mayores que tienen que enfrentar Perú, Bolivia, México y otros países.No tiene sentido, porque el consumo de estupefacientes ilegales (que es como también se llama a estas drogas) es un problema inocultable de la sociedad estadounidense, y que también está creciendo últimamente en Europa.Durante dos días, delegados de Surinam, Paraguay, Ecuador Chile, Brasil, Argentina, Venezuela, Bolivia, Colombia, Guyana, Perú y Uruguay debatieron el tema en l mencionada reunión, de la cual probablemente pronto conoceremos conclusiones.Hoy aquí se aborda un tema delicado que tiene ver en lo social con la juventud, porque el fenómeno de las drogas los afecta principalmente a ellos, manifestó el secretario de la Unasur, Alí Rodríguez Araque, en la inauguración del evento, el lunes en el estado venezolano Vargas.La meta anunciada del evento es “desarrollar una campaña de trabajo conjunto entre países para atacar esta problemática como parte de los compromisos adquiridos en la lucha y combate contra el consumo de drogas.”Buscar soluciones coherentes, bien articuladas por varios países, es una solución que tiene muchas más posibilidades de éxito que la guerra declarada por Estados Unidos, especialmente fuera de su propio territorio, donde progresivamente se legalizan algunas drogas, como la marihuana.Es un asunto apasionante, que podría tener un final satisfactorio, y no como las otras guerras que actualmente desangran varios lugares del mundo y sobre las cuales habrá que comentar en otra oportunidad.


