La vida por el petróleo
Por eso es paradójico (por llamarlo de alguna manera) que sea difícil elegir un representante del departamento de Tarija para el Directorio de la entidad petrolera estatal, Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos, YPFB.Sabemos cuánto nos interesa a todos los bolivianos en general y a...
Por eso es paradójico (por llamarlo de alguna manera) que sea difícil elegir un representante del departamento de Tarija para el Directorio de la entidad petrolera estatal, Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos, YPFB.Sabemos cuánto nos interesa a todos los bolivianos en general y a los tarijeños en particular, lo que sucede con “nuestro” petróleo (las comillas no son para poner el concepto en duda, sino para, al contrario, reforzarlo) Esa es la razón por la que hablamos de paradoja, que por definición es “Una idea extraña opuesta a lo que se considera verdadero o a la opinión general” y lo que sucede con YPFB es paradójico, no solo por lo del representante de Tarija, sino por otras situaciones. Es inexplicable que la entidad petrolera siga teniendo un presidente interino, no solamente meses, sino años después de haber sido removido de ese cargo quien salió por serias complicaciones judiciales y policiales.Pero si nos ocupamos del largo (larguísimo) interinato en la presidencia de YPFB nos estaríamos desviando del tema, que es la elección del representante de Tarija en el directorio de esa entidad, cuyo buen funcionamiento nos debe interesar a todos.Según una norma legal, La Asamblea Legislativa Departamental, por dos tercios de votos de sus miembros, elegirá la terna para la designación del Representante del Departamento de Tarija en el directorio de YPFB.Hasta el momento no se ha podido ni siquiera completar esa terna, porque no se han presentado candidatos interesados en asumir esa función y, según información confiable, la última vez que se convocó solo respondió una persona. Se ha dicho, inclusive, que puede ser por la baja remuneración establecida para los miembros del Directorio, que es de solamente 1.500 bolivianos por sesión trabajada, pero reducir el asunto a un simple tema de salarios nos parece por lo menos mezquino.En julio de 2006 fue posesionado el primer Directorio de YPFB, que incluyó a Edmar Galarza en representación de Tarija, seleccionado de una terna que en esa oportunidad fue remitida por el casi olvidado prefecto Mario Cossío. Ahora ni siquiera existen prefectos, sino gobernadores. El supuesto desinterés por hacer parte de la institución que por lo menos formalmente se ocupa del petróleo nacional (las concesiones son tema para otro análisis) sigue sorprendiendo a quienes nos ocupamos de este tema prioritariamente.Puede suceder como cuando en un grupo escolar todos los alumnos tienen malas notas, o se aplazan, a veces eso no es responsabilidad de ellos, sino del profesor, que es a quien se tiene que cambiar para que la situación mejore.Por supuesto que seguiremos con este tema, siempre que haya novedad, porque para nosotros no solo es difícil, sino imposible descuidarlo o abandonarlo. Es una cuestión de principios.


