Que no cunda el pánico
De ambos desastres aéreos quedan muchos aspectos sin aclarar, por ejemplo quien disparó el misil que derribó a la segunda nave, en el espacio aéreo de Ucrania, donde se está peleando una guerra civil cruenta.Pero la primera nave de Malaysian siniestrada no fue derribada, como la segunda, y...
De ambos desastres aéreos quedan muchos aspectos sin aclarar, por ejemplo quien disparó el misil que derribó a la segunda nave, en el espacio aéreo de Ucrania, donde se está peleando una guerra civil cruenta.Pero la primera nave de Malaysian siniestrada no fue derribada, como la segunda, y eso hace que se haya hablado inclusive de extravagancias como ataque de extraterrestres, fantasía que suele reaparecer cada vez que hay algo inexplicable.Esas alusiones a extraterrestres suelen provocar pánico y el caso más conocido es el de la novela de H.G. Wells, “La Guerra de los Mundos”, que fue transmitida en versión radiofónica en Nueva York hace años y provocó decenas de suicidios.Las naves de Malaysian Airlines no fueron atacadas por “aliens” por supuesto, pero es posible provocar pánico entre los usuarios de la aviación comercial, que es mucho más segura que viajar en automóvil, pero ese no es el tema de este comentario.El pánico, que es un miedo extremo, patológico, hace perder el sentido de la realidad y por eso se asocia con comportamientos también extremos, como el suicidio, frecuente cuando entran en crisis algunos sectores, por ejemp0lo el financiero.Revisando material de consulta, encontramos que hace 18 años, en julio de 1997, se produjo una crisis en el sudeste asiático, específicamente en Tailandia, de donde se “contagió” a varios otros países, pero no a MalasiaEl Premio Nobel de Economía Joseph E. Stiglitz explica en una de sus obras centrales “El Malestar en la Globalización”, que Malaysia evitó la crisis porque no acató las recomendaciones del Fondo Monetario Internacional.De la guerra en la Franja de Gaza preferimos no opinar, porque nos faltan elementos de juicio, pero de Malasia si podemos decir, por ejemplo, que tiene una de las petroleras estatales más eficientes, Petronas y recomendamos leer la obra de Stiglitz para conocer mejor ese país.En cuanto al pánico, es tema que siempre debe ser tratado por profesionales especialistas, o sea por psicólogos o psiquiatras y es recomendable evitar especulaciones, porque como todo lo que se refiere a la salud, es un asunto muy delicado.Pero terminaremos recordando al genial escritor mexicano Roberto Gómez Bolaños, quien hace decir con frecuencia a su conocido personaje (Chespirito) “Que no panda el cúnico”, es solamente un juego de palabras, pero en estos tiempos de crisis es saludable prestarle atención.Evitemos el pánico y podremos analizar con lucidez no solamente los desastres aéreos, sino todo lo de Ucrania, lo de Israel con Palestina, lo de Irak y todos esos otros focos de violencia que están estremeciendo este nuestro mundo ahora globalizado.Con lo cual una vez más llegamos a lo que siempre recomendamos: Hay que recuperar el pensamiento crítico.


