Semana agitadísima

Comencemos con la agitación preelectoral para los comicios presidenciales anunciados para el mes de octubre, tanto en Bolivia, como en el Brasil. Nos interesan más los nuestros, obvio, pero no podemos ignorar los del gigantesco vecino.En el Brasil es donde se siente con más fuerza la...

Comencemos con la agitación preelectoral para los comicios presidenciales anunciados para el mes de octubre, tanto en Bolivia, como en el Brasil. Nos interesan más los nuestros, obvio, pero no podemos ignorar los del gigantesco vecino.En el Brasil es donde se siente con más fuerza la agitación a la que hacíamos referencia en el título de este comentario y allá está, desde ayer, nuestro presidente-candidato, Evo Morales Ayma, en eventos que reúnen al grupo BRICS con Celac y con Unasur.En Brasil están también, esta semana, muchos mandatarios latinoamericanos, entre ellos Michelle Bachelet, presidenta de Chile, con quien es muy probable que el presidente Morales se encuentre personalmente, pero de ahí en adelante son peligrosas las especulaciones.Ya nos habíamos referido al inocultable interés del presidente ruso Vladímir Putin, por lo que está sucediendo en América Latina y la semana de él está particularmente agitada, porque antes del Brasil ya estuvo en Nicaragua, en Cuba y en Argentina, tocando temas petroleros y energéticos.Si la “gira” de Putin nos parece agitada, deberíamos revisar la del presidente de Colombia, Manuel Santos, quien salió de Bogotá el lunes con destino a Estados Unidos donde, según algunos medios, tenía una reunión con empresarios.El martes Santos regresó, para de inmediato volver a viajar, esta vez al Brasil, y participar en las ya mencionadas reuniones internacionales, pero lo que nos inquieta es que Juan Manuel Santos Calderón (su nombre completo) es un activo participante en la Alianza del Pacífico.Se sabe que esa Alianza fue creada entre Colombia, Chile, México y Perú, para “contrarrestar” el crecimiento del Mercosur y el potenciamiento de Unasur, nació con el padrinazgo de Washington, de donde imaginamos que sigue recibiendo apoyo.Por eso intrigan esos viajes “en ping-pong” del presidente colombiano, pero seguramente pronto conoceremos detalles, aunque no tengamos ganas ni necesidad de espiar (como están haciendo varios países), porque nuestro presidente no faltará para el informe del 6 de agosto al Congreso.Hoy Evo Morales no estará en los festejos paceños, porque tuvo que viajar al Brasil y eso no se puede cuestionar, pero el informe del 6 de agosto nos parece que no es “delegable” y para esa fecha los eventos en Brasil habrán concluido.Esperaremos, entonces, el informe presidencial, también sobre otros aspectos muy importantes que son impostergables, como los daños causados por la minería, esta vez directos y concretos, contra nuestro rio Pilcomayo.No es el único caso y en su último coloquio radial, el célebre politólogo James Petras se refirió a la inconsistencia de las posturas antiimperialistas del gobierno boliviano con la tolerancia que simultáneamente muestra con transnacionales mineras. En conclusión, es una semana demasiado agitada y tenemos que estar atentos para un balance correcto de resultados.


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