Primero la petroquímica

Pero nos ocuparemos de ambos temas, pero priorizando la industrialización del gas, o sea la petroquímica como es obvio, porque a nosotros nos parece obvio e incuestionable, aunque criterios distintos sean respetables. Vamos con orden.Yacuiba es el tercer municipio chaqueño en solicitar...

Pero nos ocuparemos de ambos temas, pero priorizando la industrialización del gas, o sea la petroquímica como es obvio, porque a nosotros nos parece obvio e incuestionable, aunque criterios distintos sean respetables. Vamos con orden.Yacuiba es el tercer municipio chaqueño en solicitar formalmente que la planta petroquímica proyectada (propileno – polipropileno) sea construida allí, antes habían hecho pedido similar los municipios de Villamontes y Caraparí.Ese interés de los municipios chaqueños es un ejemplo que todas las instituciones tarijeñas deberían  tener en cuenta, para contribuir también con todo lo que haga falta para concretar finalmente el anhelo de industrializar el gas boliviano.El compromiso de la sociedad civil es el que determina a menudo el destino de las decisiones de gobierno y eso es fundamental especialmente cuando de lo que se trata es del aprovechamiento de los recursos naturales.En cuanto al petróleo y al gas, no se puede esperar menos de parte de los chaqueños, que fueron los que defendieron esos recursos inclusive con su sangre, cuando llegó el momento de hacerlo, por lo tanto, su actual interés es comprensible y es encomiable.La otra información que tiene que ver con ese patrimonio nacional que es Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos, YPFB, dice que se habría suscrito contratos en forma irregular y lo que se debe  hacer en ese caso es investigar seriamente.No nos ocupamos primero de esa información, porque en tiempos pre-electorales como los que se viven en nuestro país, en este momento, hay que tener mucha cautela con lo que los antagonistas políticos dicen los unos de los otros.Dos políticos de oposición denunciaron que en YPFB se habría suscrito un contrato de servicios con “una supuesta sobrina” del presidente interino de la entidad, Carlos Villegas y eso también debe ser debidamente comentado.En temas tan delicados como este, las suposiciones son peligrosas y si están basadas en apellidos aún más, porque todos sabemos que no  todos los Sánchez, por ejemplo, son parientes, es el caso de Gonzalo (Goni) y Carlos (Chulupi) que son cómplices, pero no tienen lazos familiares.Felizmente el caso denunciado es solo un contrato de servicios y uno una concesión petrolera o algo todavía más grave, pero de todas maneras debería ser bien investigado y quisiéramos saber también por qué YPFB sigue con “presidente interino” desde aquel nefasto Santos Ramírez. Esa explicación nos la están debiendo a todos los bolivianos, que no debemos permitir nada raro ni nada oscuro en la entidad petrolera que tanto nos ha costado tener y que debemos cuidar como patrimonio nacional inviolable.El del petróleo es, de todas maneras, siempre, un tema prioritario y hoy priorizamos lo referente a la petroquímica por razones que ya explicamos. Nuestro interés se mantendrá así.


Más del autor