Del petróleo al Coltán

En este siglo, la Columbita, que combinada con el Tantalio, forma el Coltan, es un elemento que  se menciona mucho como componente de artefactos electrónicos modernos, tanto para uso civil como para uso militar.Bolivia tiene magníficos profesionales y la prospección geológica, es decir...

En este siglo, la Columbita, que combinada con el Tantalio, forma el Coltan, es un elemento que  se menciona mucho como componente de artefactos electrónicos modernos, tanto para uso civil como para uso militar.Bolivia tiene magníficos profesionales y la prospección geológica, es decir la búsqueda sistemática de recursos naturales, es una actividad que suponemos que se sigue haciendo con la destreza que se conocía en tiempos de Jorge Muñoz Reyes y otros geólogos famosos.No hemos escuchado, sin embargo, novedades sobre la Columbita y el Coltán, que tienen a otros países muy interesados en su explotación, que se concentra en muy pocos lugares de este nuestro desvalijado planeta.Investigando por nuestra cuenta encontramos que la República Democrática del Congo, posee 24 billones de dólares en reservas minerales, que comprenden oro, diamantes, cobre, cobalto, estaño, tungsteno, zinc, manganeso, magnesio, uranio, niobio, plata y por supuesto Coltán.Allí, los grupos armados se disputan el control de las minas y de las rutas de transporte. Los minerales son canalizados a través de los países vecinos, Ruanda y Uganda, por grupos rebeldes violentos y luego son comprados por las empresas transnacionales.La República Democrática del Congo tiene cerca del 80% de las reservas mundiales de Coltán, si bien existen menores reservas probadas o en explotación en Brasil con el 10% de las reservas, Sierra Leona con el 5% de las reservas, y un 5% alrededor del resto del mundo.En nuestro país, con las reservas probadas de litio, tenemos magníficas expectativas si llegara la eventualidad de sustituir el gas de petróleo como soporte de nuestra economía, pero son por ahora más expectativas que realidades, como sucede también con la petroquímica.Si se llega a probar la existencia de Columbita y de Coltan en Bolivia, por supuesto que crecerían las expectativas, pero mientras no avancemos en la industrialización, del gas, el  litio o el Coltan, seguiremos dependiendo del extractivismo.El siglo XX estuvo marcado por la violencia generada por el control del petróleo por unos cuantos países y unas cuantas corporaciones transnacionales. Eso no ha cambiado mucho en este siglo XXI y por lo que sucede en el Congo con el Coltán, tampoco es probable que cambie pronto.Es algo en lo que también hay que pensar, antes de armar fantasías imaginarias con la Columbita, con el Tantalio, con el Coltán o con cualquier otro recurso, que en última instancia pueden ser solamente sucesores de la plata y del estaño, que causaron a Bolivia más males que beneficios.En conclusión, el desarrollo no es solamente cuestión de tener los recursos naturales (que Bolivia los tiene, y en abundancia) sino en saber aprovecharlos, algo que en nuestro país todavía tenemos que aprender y practicar muy seriamente.


Más del autor