Hablando y haciendo

El proceso de coordinación laboral de unos y otros, en muchas ocasiones derivó en malos entendidos que ocasionaban sinsabores por desconocimiento de las leyes y normativa vigente a los que ejercían de autoridades (desde Ministros hasta Directores) que muchas veces se tradujeron en abusos de...

El proceso de coordinación laboral de unos y otros, en muchas ocasiones derivó en malos entendidos que ocasionaban sinsabores por desconocimiento de las leyes y normativa vigente a los que ejercían de autoridades (desde Ministros hasta Directores) que muchas veces se tradujeron en abusos de autoridad que terminaron en despidos y en la otra cara de la moneda, en abusos de confianza y retardación en los resultados de parte de un gran ejercito de burócratas que se aprovecharon de la inexperiencia de sus jefes de turno.¿Ante la situación descrita, que de a poco se ha ido profundizando y ha llegado a índices alarmantes que han ido traduciéndose en incapacidades para poder ejecutar los presupuestos inscritos en la Ley Financial de cada gestión, que podemos hacer? La respuesta es contundente: 1.-Hay que conseguir que los cuadros de servidores en los diferentes estamentos de la administración pública sean cada vez más competentes. Para esto, hay que instituir una cultura de superación anual, donde se genere un proceso de mejora continua de por lo menos cinco años, bajo contenidos curriculares que serían preparados por instancias competentes y que deben ser aprobados año a año por los subalternos que estén en ese proceso de formación, en instancias que deben asumir ese rol como un aporte a la colectividad (Universidades; Institutos; Ministerios; SIN; CGE; Asamblea Plurinacional; Asambleas Departamentales; Colegios de profesionales; etc.).2.-Que se legisle para que los diferentes candidatos a autoridades electas consignen en sus hojas de vida formaciones mínimas comprobables (Ciclo Primario; Ciclo Secundario; Formación a nivel de Técnico Superior; Formación Universitaria) que les permitan arribar a sus propias conclusiones y depender cada vez menos de los consabidos asesores y consultores, que hoy por hoy, son los que suplen esa falta de conocimiento, muchas veces.3.-Si los políticos tienen intenciones de reelección, deben cumplir un escalón más en su proceso de formación, de manera tal que si la primera vez la exigencia comprobable los ubicaba por ejemplo en haber vencido el ciclo primario, la segunda vez tengan que conseguir el bachillerato y la siguiente vez un peldaño más arriba.Las condiciones que el Estado está facilitando por intermedio del Ministerio de Educación y Culturas en programas destinados para tal fin, permite afirmar  que los resultados de esta transformación mental cambiará la forma de hablar y hacer, permitiendo un salto cualitativo que tanto necesita la sociedad boliviana, no solo a partir de la niñez, dejando de lado progresivamente la improvisación.


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