Un San Juan inolvidable
Tampoco vamos a ocuparnos del santoral religioso, que tiene muchos Juanes y entre ellos Juan el Bautista, cuya “fiesta” está marcada hoy, 24 de junio, pero la finalidad del comentario no es el nombre ni la costumbre de encender fogatas en la víspera de San Juan.Fue en un día como ese, el...
Tampoco vamos a ocuparnos del santoral religioso, que tiene muchos Juanes y entre ellos Juan el Bautista, cuya “fiesta” está marcada hoy, 24 de junio, pero la finalidad del comentario no es el nombre ni la costumbre de encender fogatas en la víspera de San Juan.Fue en un día como ese, el 24 de junio de 1967, cuando en varios distritos mineros de Bolivia se realizó esa masacre “preventiva” de trabajadores, para que la incipiente guerrilla Guevarista no se conectara con ellos y se fortaleciera.Quienes tenemos más de medio siglo de vida no olvidaremos que ese 24 de junio, en Siglo Veinte, Uncía, Llallagua, Catavi y otros pueblos, los trabajadores mineros estaban en la tradicional quema de fogatas, cuando los atacó el ejército.Sin embargo, como la memoria humana es frágil, es importante que ahora podamos encontrar la información sobre la Masacre de San Juan también en internet, en la enciclopedia virtual, que es buena alternativa, aunque suele tener algunas imprecisiones.En ese inolvidable San Juan, era presidente de Bolivia el general René Barrientos Ortuño de quien alguien dijo que era “un boina verde convertido en presidente” porque su identificación con esas tropas gringas era inocultable.En la información que se encuentra por internet, se dice que Barrientos era presidente “de facto”, lo cual no es totalmente cierto, pero es un detalle que a la hora de investigar sobre la masacre no tiene mucha importancia.Lo cierto, lo importante, lo inocultable, es que la masacre se produjo y que hasta hoy no se conoce con certeza cuántas fueron las víctimas, ni mucho menos sus nombres, para hacerles un elemental homenaje póstumo, por demás merecido.Un homenaje como el que pocos días después de la masacre hizo el periodista Jorge Mansilla Torres (Coco Manto), cuando escribió aquello de “Cómo han brillado esa noche tus estrellas, general…” y que el pintor Pepe Luque plasmó en un cuadro, que debería lucirse en un museo.En el material de enciclopedia que aludimos, aparecen unas líneas escritas por Eduardo Galeano, o por lo menos atribuidas a él y la ausencia de opiniones pertinentes de bolivianos se vuelve notoria.Es probable que estos días se publiquen comentarios ecologistas, sobre la inconveniencia de esas tradicionales fogatas, que siguen caracterizando la noche de San Juan, pero para muchos de nosotros el único San Juan inolvidable, es ese, el del año 1967.Por lo menos parte de la acuciosidad que ahora se nota por el solsticio de invierno y por esa noche que tiene fama de ser la más fría del año, debería canalizarse hacia la recuperación histórica veraz y lo más completa, de esa para nosotros inolvidable masacre.Es un trabajo pendiente, que debería ser acometido pronto por investigadores serios.





