UNASUR y la seguridad ciudadana

No podemos dejar de subrayar que se trata de un noticia relevante y que permaneció eclipsada por la acumulación de sobreabundancias informativas o desinformativas. Venimos insistiendo que la única capacidad de autonomía posible en la mundialización son los Estados Continentales industriales,...

No podemos dejar de subrayar que se trata de un noticia relevante y que permaneció eclipsada por la acumulación de sobreabundancias informativas o desinformativas. Venimos insistiendo que la única capacidad de autonomía posible en la mundialización son los Estados Continentales industriales, entendiendo a éstos como el poder geoestratégico continental compuesto por la dimensión política, militar, científica-tecnológica, cultural e industrial. En la era del continentalismo, es la única manera de lograr viabilidad geopolítica para materializar la Patria Grandes. Por eso, se vuelve necesaria y urgente una política de seguridad ciudadana que no sea sesgada ni sectorizada, sino que se eleve a la categoría de Política de estado en Nuestra América. Se torna imposible e inviable un Estado continental que coexista con sus sistemas políticos asediados o cooptados por el crimen organizado. La cuestión de la seguridad ciudadana no es un problema penal aislado del poder político, ni de técnicas policiales antiguas o modernas, ni de una discusión académica de expertos o de problema de índole moralista. Se trata de una exigencia política, desde un repensar del conocimiento y la praxis situacional alejada de todo dogmatismo, con la fortaleza de buscar herramientas que sirvan desde nuestros espacios para lograr resultados y en el fondo, enriquecer los programas de los movimientos nacionales populares pos consenso de Washington. Lejos de ser un problema ideológico, la viabilidad del Estado continental o sea de nuestra soberanía, está subordinado a esta cuestión de agenda capital. Debemos destacar que UNASUR logró diferenciar los campos de la “defensa” y la “seguridad”. La Defensa Nacional ,para decirlo de una manera didáctica, involucra a la defensa de la integridad territorial en caso de agresión externa y la Seguridad Ciudadana, a diferencia de una concepción tradicional vinculada a la doctrina de la seguridad nacional de matriz militarizada , surge de la asociatividad Estado-comunidad, en la búsqueda de proteger a las personas y las comunidades. Esto nos parece de mucha importancia, al delimitarse un Consejo Suramericano de Defensa y un Consejo Suramericano de Seguridad, porque como es de público conocimiento existe una fuerte presión en las Cumbres de Ministros de Defensa de las Américas, de parte de los EE.UU de asociar como en la época de la guerra fría seguridad y defensa, con el fin último de policializar a las FF.AA. Esto, lo hemos visto en la última cumbre de Punta del Este en octubre del año pasado. Enunciamos a continuación los puntos orientativos de una agenda sustentable de una política de seguridad ciudadana articulada entre UNASUR y que de hecho se viene aplicando en muchos países. Se trata de enunciaciones generales como si fueran guías orientadoras, nada más -Pleno ejercicio de las autoridades políticas en la construcción de capacidades de conducción y control del poder político -Necesidad de medios humanos y materiales para el ejercicio de la conducción y del control del poder político -Creación de una Escuela Suramericana de Seguridad Ciudadana destinado a la formación de expertos civiles , funcionarios, -Sanción de una Ley estándar a nivel regional para la limitación y portación de armas de particulares -No empleo de personal policial en tareas administrativas -Abordaje interagencia de la problemática de la violencia familiar, de niños y niñas y adolescentes en riesgo -Crear una agencia suramericana de control de armas. Actualmente hay una relación de cuatro a uno, un arma legal tiene permiso y cuatro no la tienen -Los expertos civiles deben ejercer desde el Estado el rol de supervisores de la seguridad privada. Por cada policía hay tres agentes privados y dentro de la seguridad privada existe una formal y otra informal, que no tiene control. -Crear un Código penal suramericano a partir de UNASUR Estamos convencidos que no existe un “plan maestro” que contenga las llaves de la solución, tampoco recetas tecnicistas de “expertos”, pero si, priorizar la idea hecha acción, de que un plan de seguridad ciudadana y regional es una tarea ineludible e impostergable para adquirir la potencialidad que necesita el Estado continental suramericano en América Latina. Si logra tener un éxito relativo , se convierte en un mecanismo de contención y de ciudadanización y por ende de mayor profundización de la democracia, y en última instancia puede ser el pilar que sirva como una valla densa pero fructífera para los desafíos del siglo XXI. *Dr. En Educación Dr. En Ciencia Política. Autor de obras de referencia sobre América latina y del libro “seguridad ciudadana: de lo local a lo continental”, que saldrá en septiembre


Más del autor