La primera víctima

Comencemos con las armas química, que según algunas versiones, se están utilizando en el conflicto en Siria. Lo que pasa es no hace mucho habíamos oído ese mismo argumento, pero para iniciar la guerra contra Irak y sucede que era pretexto, porque el motivo era el petróleo.Otra noticia...

Comencemos con las armas química, que según algunas versiones, se están utilizando en el conflicto en Siria. Lo que pasa es no hace mucho habíamos oído ese mismo argumento, pero para iniciar la guerra contra Irak y sucede que era pretexto, porque el motivo era el petróleo.Otra noticia inquietante es que Israel comenzó a bombardear al Líbano contra un objetivo “terrorista” entre las localidades de Beirut y Sidón, en respuesta al disparo de cuatro cohetes desde territorio libanés contra Israel ocurrido el jueves, de acuerdo con Europa Press.La autoría de ese disparo de cohetes ya está identificada, pero por supuesto que tenemos también nuestras respectivas dudas acerca de la veracidad, tanto de las noticias de un lado, como del lado “contrario”.Para explicar los conflictos en el Medio Oriente sean utilizado varios argumentos, al principio los religiosos, pero desde que el petróleo se volvió “oro negro”, ese líquido viscoso y que ensucia hasta las conciencias desplazó a todos los demás pretextos. No podemos llamarlas “razones”Sigamos con las guerras, entre las cuales es quizás la más notoria actualmente, además de Siria, la que se pelea en Egipto. Es una “guerra civil”, si es que eso significa algo diferente. Nosotros creemos que “guerra es guerra” y en Egipto ya cobró más de mil vidas. Ahí cerca, en Yemen, se dice que surgió nuevamente Al Qaeda, por la cual se hizo también guerra en Afganistán (que no ha terminado) y hace temer que la guerra llegue también al Yemen, pero ese no es nuestro mayor temor.En nuestro continente, hay situaciones conflictivas que deben preocuparnos, también porque existe petróleo como detonante y, además, nuestra región tiene agua potable, que muchos creen que será el próximo detonante de conflictos.Ayer se supo que en el Paraguay, se modificó una ley para permitir al presidente Cartes a utilizar las Fuerzas Armadas “para enfrentar cualquier forma de agresión externa e interna que ponga en peligro la soberanía, la independencia y la integridad territorial del país”.Sumémosle el anuncio de que en México los traficantes de drogas organizaron grupos paramilitares, que el conflicto entre Colombia y Nicaragua (por un mar donde hay petróleo) sigue sin resolver y nuestra preocupación aumentará en forma geométrica.Algo se ha hecho en nuestra región, en Unasur principalmente, para adoptar políticas armonizadas de defensa, a fin de no seguir en nuestra actual debilidad, producto de nuestro irracional fraccionamiento. Pero aún no es suficiente.Buscar la verdad y divulgarla es, precisamente, el “pecado” que tiene en este momento en graves problemas a Julián Assange y Edward Snowden y por eso deberíamos solidarizarnos para evitar que a esa “primera víctima” le sigan otras miles. Aquí y en cualquier lugar del mundo.Para algo estamos “globalizados” ¿cierto?


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