El peligro de las “autodefensas”

Aparecieron hace algunos años en Colombia, disfrazando el verdadero sentido de esos grupos armados paramilitares que lo que querían (y en alguna medida consiguieron) fue el poder para sustituir al del Estado, que se supone que debe tener monopolio de la fuerza.Los inspiradores del...

Aparecieron hace algunos años en Colombia, disfrazando el verdadero sentido de esos grupos armados paramilitares que lo que querían (y en alguna medida consiguieron) fue el poder para sustituir al del Estado, que se supone que debe tener monopolio de la fuerza.Los inspiradores del paramilitarismo en Colombia fueron principalmente terratenientes acosados por los grupos guerrilleros, que utilizaban la extorsión para sostenerse. Pero el paramilitarismo resultó ser un remedio peor que la enfermedad.Porque los paramilitares, convertidos en un ejército paralelo comenzaron también a extorsionar, con más violencia que la guerrilla y terminaron quedándose con las tierras que supuestamente tenían que “defender”.No solo extorsionaron, sino que cometieron masacres y, lo peor, utilizaron su fuerza armada para deformar aún más la ya débil democracia y lograron “hacer elegir” a gobernadores, alcaldes y congresistas. En algún momento se ufanaron de tener un  tercio del Poder Legislativo.Esa calamidad no ha sido aun totalmente erradicada en Colombia, porque los paramilitares lograron, además, controlar el tráfico de drogas ilegales y con eso multiplicaron su poder operativo.Ahora, sin el pretexto de la guerrilla, en México ya aparecieron “grupos de autodefensa” y según las noticias “grupos paramilitares se están tomando el país. El gobierno está en vilo y esta nueva violencia no puede sino empeorar el desangre actual”.Esta vez la explicación fue que estados mexicanos como Guerrero y Michoacán decidieron tomar la justicia por sus propias manos y organizaron grupos de autodefensa para enfrentar los abusos de los carteles dedicados al tráfico de drogas. “Viene la revolución para México” dijo José Manuel Mireles, jefe de las autodefensas de en Michoacán. Desde febrero él y 3.000 civiles más decidieron tomar la justicia por sus manos, hastiados con la corrupción de la Policía, la ley de los capos y el abandono del gobierno.La proximidad de México con los Estados Unidos es un agravante para el problema, porque allí está, precisamente, el mayor mercado para las drogas psicotrópicas ilegales y sabemos ya cuánto se teologiza ahora al mercado. Cualquier forma de mercado.El presidente Calderón había dejado el país en una guerra contra el narcotráfico que causó más de cien mil muertos. El actual pensó que era posible un nuevo paradigma de seguridad y combatir las causas de la violencia, pero en los primeros cinco meses de gobierno fueron asesinadas más de cinco mil personas.  Hay quienes dicen que las autodefensas hacen el trabajo sucio de los políticos o protegen a empresarios asediados por el secuestro y la extorsión, pero otros ya han expresado temores de que sean, más bien, brazos armados de los carteles del narcotráfico, que no se rinden.De cualquier manera, esa aparición pública del paramilitarismo en México es una razón más para inquietarnos a los latinoamericanos, porque México no ha dejado de ser latinoamericano, aunque los gringos crean lo contrario.


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