Sobre reforma agraria

Porque la reforma agraria boliviana comenzó desde abajo y desde adentro, como sucede siempre con los grandes cambios sociales revolucionarios, aunque haya quienes se empeñan en creer que tales cambios nacen arriba y afuera. La tierra en Bolivia, ahora, está nuevamente acaparada y destinada a...

Porque la reforma agraria boliviana comenzó desde abajo y desde adentro, como sucede siempre con los grandes cambios sociales revolucionarios, aunque haya quienes se empeñan en creer que tales cambios nacen arriba y afuera. La tierra en Bolivia, ahora, está nuevamente acaparada y destinada a cultivos extensivos que atentan contra la soberanía alimentaria y contra la seguridad alimentaria, porque su finalidad esencial es el mercado, el “agronegocio”.Demos un vistazo alrededor, en la región, y encontraremos que en todas partes existen problemas sociales relacionados con la tenencia y el uso de la tierra agrícola. Al norte, en Colombia, por ejemplo, los campesinos agricultores harán hoy un paro agrario nacionalMás al norte, en México, el cultivo de maíz transgénico, que es negocio de una corporación transnacional y no de los campesinos, ya ha creado controversias, que no sería raro que con el tiempo empeoren.Al este, en el Brasil, no es sin motivo que el movimiento llamado gráficamente “Los sin tierra”, sea uno de los más importantes actores políticos en la actualidad. Porque allí, persisten los grandes latifundios agrícolas. Productores de soya, principalmente.Al oeste, en el Perú, además de los cultivos transgénicos, han eclosionado conflictos de los campesinos agricultores con las grandes corporaciones mineras, que ocupan grandes extensiones de tierra y las contaminan.Al sur, en Argentina, también los conflictos son inminentes, no sólo por la concentración de tierra agrícola en manos de corporaciones, sino por daños inminentes para la agricultura, que ya se vaticinan por la explotación de gas de esquisto.Podríamos seguir y mencionar, también como ejemplo, el caso del Paraguay, donde las tierras que no están ocupadas cultivando soya transgénica para beneficio de Monsanto, es probable que sean del presidente, Horacio Manuel Cartes Jara, que hizo gran parte de su fortuna cultivando tabaco.En conclusión, mirando hacia los cuatro puntos cardinales encontraremos conflictos agrarios de mayor o menor intensidad, y Bolivia no se excluye, porque los objetivos de “nuestra” Reforma Agraria no son visibles como resultados 60 años después.En la esencia de esta preocupante situación está ese concepto neoliberal que considera la tierra, el agua y hasta el aire, elementos para algún negocio, en este mercado teologizado en el cual se ha convertido (o se está convirtiendo aceleradamente) todo el planeta.Ese es uno de los grandes temas que debe estar incluido en la agenda de todos nuestros proyectos de integración regional, para que adoptemos políticas con interés social y no solamente mercantil, si es todavía estamos a tiempo.Ahora que esos ámbitos de Unasur, Celac, Alba y otros, se está hablando de la defensa como una necesidad para la integración, debemos hacer notar que defender la tierra fue, es y seguirá siendo un asunto prioritario.Ahí queda la inquietud.


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