Un corrupto nudo gordiano

Ahora, la corrupción se ha vuelto un fenómeno tan complejo y tan globalizado que preocupa tanto como la contaminación ambiental o el calentamiento global, que podrían en cualquier momento exterminar a la humanidad. La corrupción también.Están, primero, como sujetos de la corrupción,...

Ahora, la corrupción se ha vuelto un fenómeno tan complejo y tan globalizado que preocupa tanto como la contaminación ambiental o el calentamiento global, que podrían en cualquier momento exterminar a la humanidad. La corrupción también.Están, primero, como sujetos de la corrupción, quienes la cometen y pueden quedar impunes “simplemente cambiando de país. De Bolivia tenemos varios personajes en tal situación, “vacacionando” en Nueva York o en algún otro paraíso.Porque para el dinero “producido” por la corrupción  existen esos cínicamente llamados “paraísos fiscales” y para los corruptos el correspondiente refugio, que con toda desfachatez se lo suele disfrazar como “asilo”. Como dentro de tres meses Cochabamba será sede de una conferencia internacional sobre transparencia y lucha contra la corrupción, auspiciada por la CELAC, es pertinente comenzara prepararse para el evento.Algo avanzó Bolivia en legislación sobre extinción de dominio, es decir sobre la expropiación de bienes adquiridos mediante prácticas corruptas que afectan el patrimonio público. Recuperar ese patrimonio es fundamental.La Comunidad de Estados Latinoamericanos y del Caribe, CELAC, podría, también, prohibir la libre circulación de personas encausadas en sus países por corrupción y de esa manera se podría reducir significativamente la impunidad.Se tienen que establecer, al mismo tiempo, mecanismos eficientes para administrar los bienes incautados por extinción de dominio, porque en algunos países ese se ha convertido en un nuevo foco de corrupción.Por supuesto que ese fenómeno social tan arraigado y con tantas ramificaciones, como es la corrupción, no se podrá cortar “de un tajo” como aquel famoso nudo Gordiano, pero mucho se puede avanzar cuando los 33 países de la CELAC estén reunidos en Cochabamba ocupándose específicamente del  problema.Porque, definitivamente, la integración no es solamente un asunto de mercados, como se suele entender erróneamente. La integración que nuestros países bolivarianos están necesitando es mucho más compleja.La lucha contra la corrupción, además, es inexcusablemente una responsabilidad social, que no se puede simplemente delegar en las autoridades, puesto que también éstas necesitan permanente y riguroso control social.Para que no sea precisamente la sociedad la que pierde por la acción de los corruptos que, además, siempre son recursivos y chicaneros, para esquivar las sanciones que se merecen o son, finalmente, sumamente ágiles para fugarse cuando las argucias no funcionaron.Si por lo menos se logra que los países de la Comunidad se comprometan a no ser “paraísos” para los corruptos ni para sus riquezas mal habidas, habremos avanzado significativamente. Y tenemos tres meses para prepararnos, a fin de no hacer sólo otra reunión burocrática.Nosotros estaremos pendientes y aspiramos sinceramente a no ser los únicos en este empeño.


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