Complicaciones de la energía
Son varias las situaciones que “no pueden ser” y que sin embargo son, contradiciendo al más elemental sentido común y esa de que Bolivia y especialmente Tarija, tengan problemas de déficit energético es uno de esos casos.Es que sin energía eléctrica es casi inconcebible la...
Son varias las situaciones que “no pueden ser” y que sin embargo son, contradiciendo al más elemental sentido común y esa de que Bolivia y especialmente Tarija, tengan problemas de déficit energético es uno de esos casos.Es que sin energía eléctrica es casi inconcebible la industrialización y lo que nuestro país necesita es dejar de extraer sus recursos naturales (minerales y gas, principalmente) para exportarlos tal cual, sin industrializarlos. Sin agregarles valor.La planta en el Gran Chaco se construye con una inversión de 122 millones de dólares. El Banco Central de Bolivia otorgó los créditos a Ende Andina para la construcción de esta planta y de otros proyectos energéticos. Pero la generación de energía es solamente uno de los tres pasos necesarios para que se logre el abastecimiento de ese importante insumo industrial, hace falta transferirlo a los sitios de consumo y comercializarlo.Acerca de esto, el gerente de Servicios Eléctricos de Tarija (Setar), Franz Tejerina, explicó que “la empresa está invirtiendo en la interconexión hace más de un año, y agregó que se encuentran técnicamente listos pero legalmente no”.Todo esto porque en Tarija se creará una empresa de generación de energía eléctrica y el gobierno departamental todavía está enfrascado en los trámites burocráticos para que se concrete esa anunciada “creación”.La interconexión no debe ser mal negocio, porque en algunos casos ya se ha internacionalizado. La empresa colombiana ISA (Interconexión Eléctrica Sociedad Anónima) ya está operando en varios países de la región, inclusive en Bolivia.Como la energía eléctrica se ha vuelto casi tan indispensable como el agua, no faltan los intentos privatizadores, aunque prefieren focalizarse en la tercera etapa, la de comercialización y esa ya fue estatizada hace poco en nuestro país.La privatización de Isagen (filial de ISA), tiene precisamente alborotada a la opinión pública colombiana, que, además, está también en periodo pre-electoral y temas como este son los que más se agitan políticamente en esas temporadas.Esperemos, sin embargo, que esa situación no se presente aquí y que se continúe con los propósitos de estatizar todo lo que tenga que ver con la energía eléctrica, como ya se hizo con Electropaz, aunque todavía los afectados (una corporación española) estén pataleando.Ideal sería que el tema de la seguridad energética se ponga en agenda de los organismos dedicados a la integración regional. Bolivia, como excepcional generador potencial de energía, tendría mucho que ofrecer y mucho que ganar.Así le daríamos mejor uso a nuestro gas, por lo menos mientras desarrollamos la petroquímica, que debería dejar de ser un anhelo (ya antiguo) para convertirse en un proyecto factible a mediano plazo.Energía y petroquímica, son proyectos complicados, pero no son imposibles, porque, como siempre: “querer, es poder”.


