Quinua importada

Actualmente Bolivia es el principal productor de quinua en el mundo y seguramente antes que ese emblemático grano se popularizara globalmente, era, también, el principal consumidor, pero, los tiempos cambian y los mercados también.En la actualidad, en ningún país del mundo las personas comen...

Actualmente Bolivia es el principal productor de quinua en el mundo y seguramente antes que ese emblemático grano se popularizara globalmente, era, también, el principal consumidor, pero, los tiempos cambian y los mercados también.En la actualidad, en ningún país del mundo las personas comen lo que necesitan, sino lo que los grandes operadores del inmenso mercado de alimentos “les obligan” a consumir y así fue como en Bolivia pasamos del consumo popular de la quinua al del arroz. Para citar sólo un ejemplo.En la producción de alimentos intervienen cada vez con más poder las grandes corporaciones transnacionales, a las cuales les interesa más su propio negocio que cualquier eufemismo de “seguridad” o “soberanía” alimentaria.Está pasando con varios productos y uno de los casos más preocupantes es, actualmente, el del maíz, ese grano originario de América que ya es manipulado genéticamente por Monsanto y nadie se atrevería a vaticinar cuál será su futuro, en unos pocos años.Por eso, aunque seguimos siendo fieles consumidores de la “pissara”  y del “pessque”, dos de los muchos platos tradicionales de “nuestra quinua”, no nos atreveríamos a asegurar que la creciente demanda global nos la encarecerá aún más.En una red internacional de noticias encontramos estos días que “La quinua de ser un producto del pueblo se ha convertido en un lujo en Bolivia, el primer productor mundial del ‘grano de oro’ de los Andes”. Por supuesto que nos alarmamos porque esa información agregaba más adelante que el incremento de las exportaciones de este producto ha hecho que se eleve su precio actual en todas artes.Durante siglos, en medio del altiplano boliviano, las comunidades indígenas han cultivado la quinua, de la que se extrae una semilla similar a un cereal, considerada uno de los alimentos más nutritivos.Esta fue una de las razones que llevó a Naciones Unidas a declarar el 2013 el Año Internacional de la Quinua. Bolivia es el mayor productor, pero, paradójicamente, una gran parte de sus habitantes ha dejado de consumirla.“Antes costaba bien barato, valía dos bolivianos (unos 0,28 centavos de dólar) la libra. Ahora está costando caro y yo ya no compro mucho (…). Antes era comida para los pobres, ahora para ricos”, comentó Marta Zaire, una ama de casa boliviana”.Por supuesto que hay otras noticias importantes, como la ley gringa sobre migraciones o la contaminación radiactiva de las aguas marinas en el Japón, o la conversación del presidente Morales con un periodista de CNN, pero a nosotros nos sigue interesando más la quinua.Y por eso, tendríamos (tenemos) que “rescatar” a la quinua y reincorporarla a nuestra dieta. Es una cuestión de soberanía alimentaria.


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