De una seguridad a otra
Lo que ahora toma fuerza y cada vez ocupa más a movimientos sociales y a gobiernos es la seguridad alimentaria, sobre la cual, así como sobre la soberanía alimentaria, hay mucho por decir y también mucho por debatir.Ya existe una Alianza por la Soberanía Alimentaria y una de sus dirigentes,...
Lo que ahora toma fuerza y cada vez ocupa más a movimientos sociales y a gobiernos es la seguridad alimentaria, sobre la cual, así como sobre la soberanía alimentaria, hay mucho por decir y también mucho por debatir.Ya existe una Alianza por la Soberanía Alimentaria y una de sus dirigentes, María Noel Salgado, anunciaba hace poco que la primera asamblea de la organización se realizará este mes, en Bogotá, Colombia.Allí, dijo, se definirán los lineamientos políticos que guiarán la articulación, las alianzas, los espacios de representación internacional, así como las principales acciones para fortalecer la lucha coordinada por la Soberanía Alimentaria en el continente.En otras latitudes, la lucha por la Soberanía Alimentaria ya tiene varios años. En el 2008, la intelectual india Vandana Shiva publicaba “Las nuevas guerras de la Globalización”, donde sostenía entre otros conceptos, lo siguiente:Las leyes del libre comercio, en particular el acuerdo sobre la Agricultura de la Organización Mundial del Comercio, OMC, “son sólo otro tipo de arma en las guerras por los alimentos. La biodiversidad y los genes se han denominado el ‘petróleo verde’ del futuro”.Agrega la científica que “con frecuencia se menciona el agua como el ‘petróleo del siglo XXI” y que el petróleo se ha convertido en la metáfora y el principio organizativo de todos los recursos en el mundo de la globalización corporativa”.De manera que las iniciativas latinoamericanas para lograr la Seguridad Alimentaria pueden apoyarse en muchos estudios ya realizados en otros continentes, donde nombres como Monsanto son tan conocidos como ya lo son ahora en Bolivia y en varios países vecinos.Sin agua sería imposible ni siquiera imaginar Seguridad Alimentaria y mucho menos Soberanía Alimentaria y entre las muchas amenazas actuales para el abastecimiento de agua suficiente está la novedosa explotación del gas y el aceite de esquisto.Sin diversidad agrícola, es decir, si la producción de semillas es monopolizada por una corporación, como ya está sucediendo con Monsanto, Cargill y otras, son también inimaginables la seguridad y mucho menos la soberanía alimentaria.Para concluir, destacamos lo afirmado por los impulsores de la nueva Alianza: “Nuestra acción conjunta se basa en defender el Derecho Humano a la Alimentación, a concebirnos en un territorio con identidad local, a tener una tierra para trabajarla por derecho, a defender los bienes de la naturaleza (semillas, agua, tierra, biodiversidad) como patrimonio de la Humanidad”.Esperaremos las buenas nuevas desde Bogotá, que confirmen lo que dijo la convocatoria: “Nace la Alianza por la Soberanía Alimentaria, para sembrar más esperanza, sembrar más luchas esperando cosechar conquistas populares y nuevos desafíos”.Es un tema que nadie, en su sano juicio, podría subestimar y mucho menos ignorar.


