Un día muy especial

Hoy, 6 de agosto, esta República de Bolívar, cumple un año más de vida y aunque ha tenido muchos cambios (inclusive en el nombre) lo importante es que el “Espíritu Bolivariano” felizmente se mantiene. El resto lo iremos construyendo, sin prisa, pero también sin pausa.Hoy tenemos nuevos...

Hoy, 6 de agosto, esta República de Bolívar, cumple un año más de vida y aunque ha tenido muchos cambios (inclusive en el nombre) lo importante es que el “Espíritu Bolivariano” felizmente se mantiene. El resto lo iremos construyendo, sin prisa, pero también sin pausa.Hoy tenemos nuevos desafíos, la mayoría de ellos enfrentados por primera vez, como el ingrato acontecimiento relacionado con presidente Evo Morales, que nos puso ante los ojos del mundo y provocó reacciones que fueron, en su mayoría, de solidaridad.Fue notable que inclusive la OEA emitiera un pronunciamiento de repudio, por supuesto con las previsibles objeciones de los Estados Unidos y de Canadá. Pero hizo conocer su protesta y las abstenciones resultaron tan elocuentes como la resolución. En esta misma edición publicamos uno de los más destacados análisis de ese hecho, publicado por el científico  estadounidense Noam Chomsky, que es, sin duda, uno de los intelectuales más respetados en todo el mundo. Conviene leerlo.Aunque puede resultar un tanto tediosa, es aconsejable también la lectura de las cifras que cuentan que la economía boliviana, si bien tiene aún falencias, arroja para este periodo resultados positivos.Según informó el Instituto Nacional de Estadística, INE, las exportaciones de Bolivia a Venezuela tuvieron un declive de 17,1 por ciento durante el primer semestre de este año y también las exportaciones a Bélgica las ventas disminuyeron 12,5 por ciento. Esto último nos tiene sin cuidado.Sin embargo, el comercio hacia otros países fue favorable como es el caso de las exportaciones a Brasil, a Argentina, a Colombia y a Corea del Sur. A Brasil y Argentina fue porque hubo mayores exportaciones de gas.Pero en líneas generales Bolivia tuvo más exportaciones que importaciones, tuvo una balanza de pagos positiva y eso hay que reconocerlo, pero sin dejar de insistir en que necesitamos industrializar nuestro gas y nuestros minerales.Algo se está haciendo, pero todavía no es suficiente ni se perciben verdaderos cambios en nuestra condición extractivista. Precisamente “cambios” han sido los que persistentemente se nos ha ofrecido. Habrá que cumplirlos y los seguiremos esperando.Hay otras informaciones que alientan, como la participación boliviana en Mercosur y en otros sistemas de integración, donde podremos obtener indudables ventajas y también aportar nuestra experiencia, no solo en materia económica, sino principalmente política y social.Llegamos así a nuestros 188 años de vida republicana, con nuestro sentimiento bolivariano revitalizado y reforzado. Tenemos laureles, es cierto, pero no todavía como para ponernos a dormir sobre ellos.Al contrario, debemos permanecer en permanente estado de alerta, mantener el pensamiento crítico para analizar nuestra realidad y empeñarnos en construir esa patria más grande y más justa, que todos anhelamos.Por eso, no es protocolario concluir con un espontáneo y muy sincero ¡Viva Bolivia!.


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