Es gas shale apuesta de alto riesgo

Los especialistas dan puntos de vista desfavorables ante las expectativas que ha generado el proyecto y por la experiencia de baja producción de ese gas en Estados Unidos donde, se suponía, existía una de las más grandes reservas.El texto muestra que algunos de los pozos ya perforados en el...

Los especialistas dan puntos de vista desfavorables ante las expectativas que ha generado el proyecto y por la experiencia de baja producción de ese gas en Estados Unidos donde, se suponía, existía una de las más grandes reservas.El texto muestra que algunos de los pozos ya perforados en el Norte de Coahuila para la extracción del también llamado “gas de lutitas”, no han resultado tan costeables para Pemex como se esperaba, aunque el proyecto apenas empieza y la exploración para confirmar las reservas tiene aún esperanzas y expectativas.En marzo, la Secretaría de Energía anunció una inversión de 244 millones de dólares en la exploración, desarrollo de tecnología y capacitación para la explotación del gas shale en Coahuila y Veracruz, principalmente.Emilio Godoy, autor del reportaje, advierte que “el País podría quedar atrapado en la nueva burbuja energético-financiera, la del gas shale, si Petróleos Mexicanos no mide adecuadamente los riesgos económicos y ambientales de invertir en ese recurso”.La investigación se centra en el aspecto económico, pues hay que decidir si será Pemex, capital privado o, como tercera opción, un capital combinado, quienes explotarán las reservas de gas shale de Coahuila y Veracruz.El geólogo estadounidense Arthur Berman, de la consultora Laberynth, dice: “Es dudoso que el gas shale cumpla con las expectativas de oferta, excepto con precios más altos. La fiebre del gas shale está terminando. Las tasas de declinación de los yacimientos son muy altas”.Los expertos coinciden en que el “boom” del gas shale en EU está en declive por la baja en la producción de las cuencas, y esto podría ser un indicador para México, que apenas está explorando.Petróleo & Energía advierte que los costos de exploración del gas shale en Coahuila todavía son más altos que en países como EU: en 2010 Pemex empezó a perforar el pozo “Emergente-1”, en el municipio de Hidalgo, del cual ha extraído 643 millones de pies cúbicos de gas seco entre 2011 y 2012. La paraestatal reportó reservas probadas, probables y posibles de 147 mil millones de pies cúbicos de gas seco, sin hallar condensados, lo cual no compensa los 20 millones de dólares invertidos en esa instalación.Sin embargo, hay un lado positivo: lejos de pensar todavía que Coahuila se convierta en un importante productor de hidrocarburos, la exploración, el desarrollo de la tecnología y la capacitación que proyecta la Secretaría de Energía serán aprovechadas.A Coahuila la exploración le beneficiaría con la generación de unos 30 mil empleos una vez que el proyecto esté funcionando.Además, en el desarrollo de tecnología y capacitación, se espera que en Coahuila se creen carreras en universidades de la entidad y se contrate a coahuilenses.Para expertos consultados por Petróleo & Energía, Pemex debería centrarse ahora en modernizar la refinación y la petroquímica, y no apostar en proyectos como el gas de lutitas, por la falta de infraestructura, conocimiento, reservas probadas y precios internacionales del energético.Además está todavía en juego la reforma energética, pieza clave para explotar las reservas de gas shale, sin contar los inconvenientes medioambientales que pueda traer la extracción. Publicado en hidrocarburosbolivia.com


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