Ahora el Banco del Sur
Sobre eso existen densos estudios políticos y económicos, especialmente de cuando la Economía era una Ciencia Social y no una técnica de marketing, que es lo que actualmente define con más exactitud su perfil profesional.Dejando por ahora esas discusiones académicas o academicistas,...
Sobre eso existen densos estudios políticos y económicos, especialmente de cuando la Economía era una Ciencia Social y no una técnica de marketing, que es lo que actualmente define con más exactitud su perfil profesional.Dejando por ahora esas discusiones académicas o academicistas, concentrémonos en el capital, que, como sabemos, no es sino la acumulación de los valores no pagados por el trabajo. Así de simple.En ese orden de ideas, tiene sentido que los países latinoamericanos se empeñen en administrar su propio capital y nada más obvio para eso que tener un banco “propio”. Así nació el Banco del Sur. Repasemos su corta historia:El Banco del Sur es el resultado de una idea argentina que se le propone al presidente de Brasil Luiz Inácio Lula da Silva a fines de 2002, en la que trabajaron los ministros de economía y presidentes de los Bancos Centrales de ambos países.En la cumbre de Asunción (Paraguay) se invitó a participar del proyecto a los presidentes de las naciones integrantes del Mercosur. En esa reunión del 19 de junio de 2003 se propuso formar un Instituto Monetario y la creación de una moneda común cuya acuñación comenzaría a realizarse fines de 2003. La intención era que esta institución constituyera uno de los pilares de la integración latinoamericana. El proyecto fue promovido por el presidente argentino Néstor Kirchner, el presidente de Brasil Lula da Silva, a la que después se sumaron, Ecuador, Venezuela, Bolivia, Paraguay y Uruguay. El acuerdo para su fundación fue firmado el 9 de diciembre de 2007.Hasta la fecha, se han constituido como parte del Banco del Sur: Argentina, Brasil, Bolivia, Ecuador, Paraguay, Uruguay y Venezuela. Chile y Perú participan como observadores y Colombia renunció a incorporarse.Según informaciones recientes y muy confiables, hasta el pasado mes de julio el capital total aportado es de 7000 millones de dólares, de los 2.000 millones de dólares en que fue establecido su capital inicial.Es razonable, en consecuencia, que los excedentes acumulados por alto precio de materias primas exportadas, o por cualquier otra razón, o sea las Reservas internacionales Netas, RIN, tengan como destino ese “Banco Propio” y no bancos ajenos que nos pagan ínfimos intereses.Y la información sobre los criterios para manejar las RIN no debería, de ninguna manera, ser reservada, secreta ni confidencial, sino de pleno conocimiento de la ciudadanía, para cumplir aquello de que la soberanía reside en el pueblo, lo cual es la esencia de la mentada democracia.De las reservas, las confidencialidades y de la información, que puede ser conocida por unos día y por otros no, nos ocuparemos luego, porque se acabó el mes en el que estuvieron muy de moda los secretos y las filtraciones.De todas maneras, el tema aún da para largo.


