Comentario a tiempo: En cueros
Amante de las libertades, confundido e irritado por los abusos de su gobierno, Snowden consideró que moralmente estaba obligado a hacer públicas las arbitrariedades de su país vía los espionajes ilícitos que realizó, prácticamente, contra todos los países del mundo.Ninguna nación debe de...
Amante de las libertades, confundido e irritado por los abusos de su gobierno, Snowden consideró que moralmente estaba obligado a hacer públicas las arbitrariedades de su país vía los espionajes ilícitos que realizó, prácticamente, contra todos los países del mundo.Ninguna nación debe de sentirse tranquila, porque poco a poco se van conociendo más acciones de esta naturaleza y lo cual está provocando, no solamente conflictos bilaterales, sino hasta multilaterales como es el caso de Europa y ya en Latinoamérica.Gracias a las aportaciones del periódico O Globo de Brasil, ahora nos enteramos que México, Venezuela, Colombia, Argentina y el propio Brasil también han sido víctimas del espionaje gringo.En sus páginas, el diario carioca publicó un amplio reportaje de cómo el imperio del norte ha espiado a estos nuestros países, sobre todo en temas como energéticos, fuerzas armadas, finanzas y narcotráfico, es de suponerse que también en otras áreas que aún no han sido reveladas.En el Cono Sur la condena al abuso estadounidense es firme y decidida, aquí en México tanto el poder Legislativo como el poder Ejecutivo, en la misma forma, han demandado a Estados Unidos la explicación correspondiente.Los más señalados expertos y analistas han afirmado que con estas prácticas Estados Unidos se pone en entredicho y en peligro las relaciones bilaterales y multilaterales.La reacción del presidente Nicolás Maduro de Venezuela ha sido determinante al ofrecerle a Snowden asilo humanitario, de un momento a otro se espera la contestación del perseguido político.Con estas actitudes, el imperio del norte ha quedado en cueros y exhibido ante todo el mundo como un vulgar espía. De acuerdo con el presidente, Enrique Peña Nieto, de comprobarse el espionaje de Estados Unidos, sería “totalmente inaceptable”.


