Lo de Edward Snowden continúa

Se conoce de él su figura, en fotografías reproducidas hasta el cansancio, pero no se conoce lo que es realmente importante ¿Cuánto es lo que “filtró” Snowden para convertirse en el más célebre “enemigo” de los Estados Unidos?Lo que haya sido, en algún momento se conocerá en...

Se conoce de él su figura, en fotografías reproducidas hasta el cansancio, pero no se conoce lo que es realmente importante ¿Cuánto es lo que “filtró” Snowden para convertirse en el más célebre “enemigo” de los Estados Unidos?Lo que haya sido, en algún momento se conocerá en forma detallada, aunque por ahora ni siquiera el padre de Edward Snowden, Lonnie Snowden, sabe qué fue y según la prensa acusó a los miembros del Congreso de Estados Unidos de “demonizar” a su hijo.Los llamó “cómplices” de los diversos programas de ciber vigilancia en masas planificados desde el Gobierno. Dijo sentirse “muy decepcionado y enfadado” con los titulares de la Cámara de Representantes y el Senado por no ejercer control de los programas filtrados por su hijo. El padre de Edward Snowden dijo también que “todavía no se sabe toda la verdad” sobre los programas de vigilancia aplicados al mundo por EE.UU. y, al respecto reflexionó, “Creo que mi hijo, cuando dé su último aliento, sea ahora o dentro de cien años, tendrá la conciencia tranquila porque hizo lo que consideró correcto”. Hasta donde los profanos pudimos saber, una de las operaciones de espionaje más intenso por parte de los Estados Unidos se hizo sobre Brasil, pero esto no lo supimos porque Edward Snowden lo “filtrara”, sino porque ya no es un secreto que desde allí, desde Brasil, los gringos vigilan al resto del continente. Nos vigilan, mejor dicho. No fue por Snowden sino por Atilio Borón que supimos, por ejemplo, que Estados Unidos tiene en Sudamérica. En una nota reciente, donde criticaba la pasividad brasilera ante el espionaje gringo, decía Atilio:“Algún burócrata de Itamaraty o algún militar brasileño entrenado en West Point podrían aducir que esas (las bases militares) se encuentran en países lejanos, que están en el Caribe y que tienen como misión vigilar a la Venezuela bolivariana”. Pero se equivocan, insistía Borón. “La dura realidad es que mientras ésta es acechada por 13 bases militares norteamericanas instaladas en sus países limítrofes, Brasil se encuentra literalmente rodeado por 23, que se convierten en 25 si sumamos las dos bases británicas de ultramar con que cuenta Estados Unidos –vía la OTAN- en el Atlántico ecuatorial y meridional, en las Islas Ascensión y Malvinas respectivamente. De pura casualidad los grandes yacimientos submarinos de petróleo de Brasil en encuentran aproximadamente a mitad de camino entre ambas instalaciones militares”Aunque los burócratas y los congresistas gringos sigan “mareando la perdiz”, en algún momento se conocerá realmente cuánto filtró Snowden y si eso, sumado a lo que ya había filtrado Julián Assange todavía no nos conmueve, cualquier cosa que hagan… nos la merecemos.Es algo de lo que no solo los “expertos”, sino hasta los movimientos sociales que se reunirán en Cochabamba, deberían ocuparse.Amanecerá y veremos. ¿Veremos?


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