Modestas buenas nuevas

De Comisión Económica para América Latina y el Caribe, CEPAL, sabemos que es producto del orden económico mundial que comenzó a implantarse en 1948, cuando nacieron, también, el Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial.Pero la CEPAL ha evolucionado, desde el modelo elemental de la...

De Comisión Económica para América Latina y el Caribe, CEPAL, sabemos que es producto del orden económico mundial que comenzó a implantarse en 1948, cuando nacieron, también, el Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial.Pero la CEPAL ha evolucionado, desde el modelo elemental de la sustitución de importaciones, que caracterizó a la institución durante mucho tiempo, hasta la actualidad, cuando habla de una economía de libre comercio pero con la regulación del estado para un mercado con más equidad.El Estado, entonces, por lo menos en el criterio de la CEPAL, sigue siendo un actor económico importante y no algo desechable como creen y sostienen los ultra privatizadores que se afilian en el neoliberalismo.Pero veamos lo que vaticina la CEPAL para Bolivia: Dijo que Bolivia cerrará este año con un incremento del 5,5% de su Producto Interno Bruto (PIB), por detrás de Paraguay y Perú, que crecerán 12,5% y 5,9%, respectivamente.En un anterior estudio, publicado el 23 de abril de la presente gestión, el organismo regional había proyectado un índice de crecimiento de la economía boliviana del 5,0%. Es decir, la buena nueva es que nuestro PIB crecerá 0,5 % más. No es para hacer fiesta.Hay abundantes explicaciones para esos vaticinios y los expertos en economía (que ahora parecen ser más bien expertos en marketing), tienen oficio para rato y seguramente manipularán esos datos hasta empalagarnos.Sin embargo, aunque modesto, el repunte en la economía boliviana es una buena señal, especialmente si la comparamos con lo que se prevé para Europa y para los Estados Unidos, donde la situación tampoco está para fiestas, sino más bien como para ponerse a llorar.O para emigrar, que es lo que muchos europeos, especialmente españoles, están ahora haciendo en forma masiva. Si nos fijamos con cuidado, seguramente los encontraremos también en Bolivia, huyendo del terrorífico desempleo en la península, donde también campea la corrupción.Para yapa, en estos días, se concretó la mayor bancarrota municipal en Estados Unidos, en la ciudad de Detroit, esa misma que hace relativamente pocos años, se enorgullecía de su industria automotriz.Detroit se declaró en bancarrota, estableciendo el escenario para una costosa batalla legal con acreedores y abriendo un nuevo capítulo en la larga lucha por reactivar a la cuna de la industria automotriz de Estados Unidos.Si es aprobada por un juez federal, la bancarrota forzaría a los miles de acreedores de Detroit a entrar en negociaciones para resolver una deuda estimada de 18.500 millones de dólares, que por muy devaluados que estén son mucho dinero.Para no desinflar del todo nuestra buena noticia, esperemos que “nuestros” expertos sepan manejarla con buen criterio y, por ejemplo, buscarles mejor destino  a nuestras Reservas Internacionales Netas, hoy entregadas a la banca extranjera con intereses ridículos.Y por muy expertos que sean, vigilemos bien todo lo que hacen.


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