Los paraísos existen
La palabra paraíso la usaba n los persas, o sea los originales pobladores de lo que ahora es Irán, que hoy muchos asocian más con el infierno que con el paraíso. Ya en el siglo IV antes de Cristo aludían al famoso jardín «paraíso» persa. Su significado original hace referencia a un...
La palabra paraíso la usaba n los persas, o sea los originales pobladores de lo que ahora es Irán, que hoy muchos asocian más con el infierno que con el paraíso. Ya en el siglo IV antes de Cristo aludían al famoso jardín «paraíso» persa. Su significado original hace referencia a un jardín extenso y bien arreglado, que se presenta como un lugar bello y agradable, donde además de árboles y flores se ven animales en libertad.Todos sabemos que semejantes lugares, bellos y agradables, ya casi no existen en el planeta. Se han vuelto infiernos deforestados, pero dejemos de ocuparnos de ellos, porque estamos hablando de “paraísos”.En inglés se los conoce como “offshore” que sería el equivalente más usado para “paraíso fiscal” En el ámbito financiero se utiliza para referirse a empresas creadas en centros financieros con un nivel impositivo muy bajo que generalmente se encuentran en islas (de ahí la utilización del término inglés).En términos empresariales, el offshoring designa la actividad por parte de empresas con sede en un determinado país de trasladar o construir fábricas o centros de producción en otro país, donde por lo general enfrentarán menores costos en mano de obra, menor presión en leyes laborales, menor cantidad de normativas gubernamentales, reducción de otro tipo de costos, u otros beneficios cualesquiera desde el punto de vista del lucro económico para la empresa. Estas empresas son usadas para ocultar el propietario o beneficiario de determinados bienes, por varios motivos, por ejemplo blanqueo o “lavado” de dinero, usualmente proveniente de tráficos ilícitos de armas o de drogas ilegales, saqueo de fondos públicos, ocultación de propiedades en procedimientos de divorcio, etc. Es decir, verdaderos “paraísos” para quienes tienen mucho que esconder.Ya no es indispensable que el paraíso sea una isla remota. Estados Unidos cuenta con legislaciones en algunos estados, como Delaware, Wyoming o Nevada que de facto permiten una exención de impuestos para sociedades limitadas en manos de extranjeros no residentes, siempre y cuando no mantengan un establecimiento físico en el país.En América Latina son notorios los casos de Panamá y de Uruguay que era considerado un paraíso fiscal, ya que tenía una política de exoneración fiscal y secreto bancario para atraer inversiones. Sin embargo, el gobierno introdujo una reforma tributaria con Impuesto a la Renta de las personas físicas, eliminó las SAFI (Sociedades Financieras de Inversión que daban cobertura legal a empresas off-shore) y se comprometió a cumplir con algunos estándares tributarios de la OCDE, la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos, que es una organización conocida como «club de los países ricos».Finalmente, los paraísos fiscales “sirven” también para quienes huyendo de países que empobrecieron, buscan donde guardar “sus” millones, para convertirse en lavados “inversionistas”.¿Conoce usted algunos bolivianos que encajen en esa definición?Nosotros conocemos algunos


