Energía, helados y jabones
Concedámosle razón al secretario en esto último, aunque precisando que no es “sólo” la asamblea la que está en crisis. Pero, insistimos en que con lo inoperantes que han resultado las cumbres y reuniones similares, mejor dejemos ese asunto. Por ahora.Hablemos, mejor, de helados. Sí, de...
Concedámosle razón al secretario en esto último, aunque precisando que no es “sólo” la asamblea la que está en crisis. Pero, insistimos en que con lo inoperantes que han resultado las cumbres y reuniones similares, mejor dejemos ese asunto. Por ahora.Hablemos, mejor, de helados. Sí, de helados y de jabones.Hace poco más de diez años, un amigo que viajó a China comentaba asombrado que vio consumir allí, en grandes cantidades “helado chileno”. Especificó la marca: Bresler.Lo de las grandes cantidades es perogrullada, porque en la China, todo es en grandes cantidades y lo de que los helados fueran “chilenos” es también un despiste, equivalente a decir que Repsol es empresa “española”.Bresler es una de las marcas de Unilever, utilizada para identificar helados en Venezuela, en Chile y en varios otros países. Pero no es la única marca porque Unilever tiene en el mercado más de 400 marcas registradas.Según la enciclopedia, Unilever “es la empresa fabricante de helados más grande del mundo con un volumen de negocios anual de 5 millones de euros. A excepción de algunos, todos los negocios de helados se realizan en el marco del “Heartbrand”, se llama así porque su logotipo tiene forma de corazón. Unilever opera en la actualidad once fábricas de helados en Europa, la más grande incluye fábricas de Heppenheim en Alemania, Caivano en Italia, San Dizier en Francia y Gloucester en el Reino Unido”.De manera que es poco probable que los helados que el amigo viera consumir en China fueran propiamente “chilenos”.Y decimos solamente poco probable, porque imposible no es. Hasta podría suceder que efectivamente fueron fabricados en Chile, con aguas bolivianas del manantial Silala además, y que hayan sido transportados hasta China, porque si para consumir en Bolivia nos trajeron papas desde Holanda, cualquier cosa es posible en los omnipotentes dominios del mercado.Y para rematar, constémosles que esa transnacional anglo holandesa, la Unilever, no solamente fabrica helados sino, entre otros, estos productos que seguramente muchos en Bolivia conocemos y utilizamos: Te Lipton, sopas “en polvo” Knorr, desodorantes Rexona y por supuesto, jabones Dove y los aún más populares jabones Lux.Como vemos, mientras en Tarija no podemos realizar una Cumbre sobre algo que para nosotros es tan importante como la energía, otros, especialmente los escasamente mencionados y nunca suficientemente conocidos poderes transnacionales crecen y se consolidan, en una forma que nos atreveríamos a llamar con sinceridad “envidiable”.Sabemos que no faltará quien nos critique argumentando con severidad que “la envidia es mala”.Pero para no tenerla lo único aconsejable es actuar, con precisión y con energía. Y eso hace tiempo que por aquí no lo vemos.


