Repartir hostias
Se nos ocurre apropiarnos del refrán, porque a la hora de hablar de recursos naturales, el gas por ejemplo, sí es muy importante quien los administra y para beneficio de quienes o, para entrar más en materia, siempre hemos sostenido que hay que industrializar el gas para darle valor agregado,...
Se nos ocurre apropiarnos del refrán, porque a la hora de hablar de recursos naturales, el gas por ejemplo, sí es muy importante quien los administra y para beneficio de quienes o, para entrar más en materia, siempre hemos sostenido que hay que industrializar el gas para darle valor agregado, pero queremos que ese valor agregado realmente beneficie al pueblo boliviano, que es el legítimo propietario de los recursos y no a quienes mostrándose más papistas que el Papa pregonan y claman lo mismo, pero desde su propia tolda y para su propio benerficio.Es que ya nos la hicieron más de una vez. Por ejemplo con el malhadado Código Davenport, encargado por las corporaciones petroleras transnacionales a la oficina de ese nombre, en Nueva York, y en el cual se establecía que el agotamiento de los yacimientos “perjudicaba” a las corporaciones que explotaban nuestro petróleo y había que “descontárselo” antes de liquidar los impuestos o regalías que pagaban. Con cicatero regateo, además.¡Eso nos hicieron convertir en ley de la República! ¿Cómo no vamos a ser desconfiados?De manera que ahora que la ciudadanía boliviana y especialmente la tarijeña tienen cada vez mayor conciencia sobre nuestros recursos naturales (insistamos: “NUESTROS recursos naturales), debemos ser cuidadosos, sumamente cuidadosos, porque con seguridad ya están algunos por ahí “repartiendo hostias”. El fanático ecologismo y un recién nacido “indigenismo” a ultranza, son muestras de que quienes tratan de darnos hostias no lo hacen es precisamente para “ayudarnos”.Y hablando de eso. ¿Por qué no investigamos con formalidad cuánto gana un CEO de una corporación petrolera, digamos Repsol y lo comparamos también con lo que gana el primer empleado público boliviano, es decir el presidente Morales?Nos da vergüenza usar el anglicismo CEO (chief executive officer. Traducción literal: oficial ejecutivo en jefe u oficial superior) porque les cabe mucho mejor el apelativo criollo de “mandamás”, pero lo hacemos para precisamente hacer notar que estamos alerta contra todos los subterfugios, incluidos los idiomáticos.Esa comparación de salarios se ha estado haciendo en estos días. Incluyamos entonces a los CEO, porque se les paga con lo que producen nuestros recursos naturales. Ese sería un magnífico ejercicio intelectual y con seguridad que socializarlo resultaría incuestionablemente popular.Por eso concluimos reproduciendo el último punto de un largo prontuario de la corporación petrolera transnacional Repsol, a la cual conocemos de cerca (por eso tenemos el prontuario a la mano). Dice:“15. Retribuciones millonarias para sus directivos: El presidente de la compañía, Antonio Brufau, en 2011 cobró 7 millones de euros, y el consejo directivo 16,3 millones (frente a los 11 millones de 2010). Por su parte, la alta dirección de la petrolera, formada por 10 ejecutivos, recibió 18 millones de euros, es decir, un 44 % más que en 2010”.Seguiremos luego con el tema. Feliz domingo.


