Septuagésimo aniversario de la fundación del MNR

Es una fecha emblemática y a la vez conclusiva de un proceso de organización política que nace en la conciencia crítica de los soldados bolivianos que culmina en una lectura puntual y certera de la guerra del Chaco y sus proyecciones. Esta fecha memorable y jubilar para Bolivia y el MNR se...

Es una fecha emblemática y a la vez conclusiva de un proceso de organización política que nace en la conciencia crítica de los soldados bolivianos que culmina en una lectura puntual y certera de la guerra del Chaco y sus proyecciones. Esta fecha memorable y jubilar para Bolivia y el MNR se tornó desde hace once años (7 junio 2001) en día luctuoso, por la desaparición del fundador y jefe vitalicio-Dr. Víctor Paz Estenssoro-exactamente al cumplirse 59 años de su mayor obra y legado político: la fundación del MNR. El histórico documento fundacional del MNR llamado “Sus Bases y Principios de Acción Inmediata” fue suscrito por trece preclaros ciudadanos cuya sensibilidad social abrió la gran batalla entre el Nacionalismo y Coloniaje o sea entre el Pueblo y las Oligarquías. El método dominante en este texto-además de ser principalmente dialéctico-es también histórico e inductivo; conforme señala José Cuadros Quiroga” el partido nace con el planteo teórico del problema nacional total, pendiente de la solución de desarrollo que sobrevendrá con la Revolución misma”. En lo que toca a la teoría científica global que define a la ideología del naciente MNR, Víctor Paz Estenssoro la resume con toda claridad al destacar en mayo de 1940 en el parlamento: “en la interpretación del materialismo dialéctico, el factor económico, es fundamental para toda nación no sólo en los actuales instantes, sino en todas las épocas y en cualquier circunstancia...”. De acuerdo al pensamiento de Carlos Montenegro: “...la característica nacional del MNR es que se trata de una fuerza creadora insuperable, un impulso promotor que ningún ideal extraño a la Nación es capaz de animar o contener...somos históricamente el producto de la historia y el espíritu de Bolivia...”.Cabe aclarar que el método dialéctico se emplea, en este contexto, desde una perspectiva nacional a través de una confrontación metodológica de las ideas revolucionarias con la realidad nacional por el conocimiento y estudio crítico de las “condiciones materiales específicas” que se buscaron transformar; estas consideraciones estaban lejos del carácter abstracto de los dogmas universalistas de los partidos marxistas cuya aplicación no cuadraba con los momentos históricos que hemos vivido y que actualmente vivimos.¿En la práctica se cumplió a cabalidad el Programa del MNR de 1942?; por una parte, a partir de 1952 se concretó el programa revolucionario mediante la Nacionalización de las Minas, Reforma Agraria, Voto Universal, Integración Territorial, Diversificación económica, todas medidas esenciales de una estrategia nacional-revolucionaria a largo plazo; por otra parte, la implementación inicial del Plan Decenal de Desarrollo 1962/71- en el periodo 1962/64-fue muy promisorio la cual puede medirse por el crecimiento del PIB nacional que alcanzó 5,6 por ciento entre 1960/70, cuando la media latinoamericana fue de 5,5 por ciento; con todo, en su conjunto, estas cifras constituyen las más altas de crecimiento decenal alcanzadas por Bolivia en el curso del período 1950/2010. No obstante, los objetivos revolucionarios se fueron gradualmente revirtiendo con el tiempo-hasta llegar a ser casi anuladas-por la acción de gobiernos contra-revolucionarios de derecha, izquierda y populistas-indigenistas. Setenta años después, el MNR nuevamente se enfrenta al inmenso desafío de preservar nuestra Patria como el mítico Sísifo. Derrocada la democracia el 2003, Bolivia se ve sometida a un conglomerado de fuerzas dispersas y amorfas que pretende borrar la historia anulando la sola mención de la Revolución del 9 de Abril de 1952 de la actual C.P.E. aprobada mediante “maniobras envolventes”. No hay mal que dure 500 años, ha empezado el declive inexorable del proceso de la impostura; en la grupa de la democracia, de la civilidad, del razonamiento y del sentido común volverá a imponerse la Revolución verdadera, aquella que nació en 1952 y que fue atrozmente agredida en 1964, mediatizada en los años 80 y 90, vilipendiada y estigmatizada por el proceso de odio y confrontación imperante desde 2006. Hoy a setenta años de la fundación del MNR, al analizar las luces y sombras del instrumento político, percibimos que la contrarevolución disfrazada se ha empeñado en negarlo y borrarlo de la memoria popular, por lo que la tarea pendiente es aplastar esa contrarevolción, ya claramente identificada, nítidamente diferenciada y ridículamente disfrazada. Tarija, 7 de junio del 2012

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