Reflexiones desde el Cursillo Vivir en cristiano

“Contentos en la esperanza”. Solo los que no abrigan esperanzas tienen el camino abierto a la tristeza; son los que solo vislumbran la oscuridad, los que caen en la desesperanza y sucumben en la depresión.Hay veces en que la maraña de las cosas y de los hombres, apenas nos dejan ver el sol...

“Contentos en la esperanza”. Solo los que no abrigan esperanzas tienen el camino abierto a la tristeza; son los que solo vislumbran la oscuridad, los que caen en la desesperanza y sucumben en la depresión.Hay veces en que la maraña de las cosas y de los hombres, apenas nos dejan ver el sol de la presencia de Dios en nuestra vida, hay veces en que las contrariedades y los desconciertos nos nublan los ojos y creemos estar perdidos y solos, es cuando necesitamos la esperanza.“Sufridos en la tribulación”. No podemos huir de la tribulación, es agua que emana en todos los campos de la vida, para unos brota como saltando de una fuente y les sirve de redención, otros la reciben chirriando como de una noria, les amarga toda la vida.Donde hay tribulación están presentes las dificultades. Ver las dificultades está bien, indica que uno vive con los ojos abiertos y despejados, pero debes ver la dificultad y buscar la solución. Ver la dificultad que te causa tribulación es ver y estudiar las posibles soluciones, no importa que la solución hallada sea empinada y costosa, son pocas las cosas que se arreglan cómodamente. ¿Qué todo ello será de mucho esfuerzo? ¿Qué el esfuerzo es más fácil de pronunciar que de realizar? De acuerdo, perola fortuna de la paz y de la tranquilidad está aliada con quienes saben esforzarse. Ningún camino ha sido tan duro como el camino del calvario, pero ninguno ha sido tan espléndidamente beneficioso.Cuenta con que la cruz bajo cualquiera de sus múltiples aspectos es el precio de tu vida de santidad.“Perseverantes en la oración”.  “La oración es la fortaleza del hombre y la debilidad de Dios”. Esto nos hace reflexionar en la misericordia de un Dios que nos ama y se enternece cuando acudimos a El.Un hilo se rompe fácilmente, pero con muchos hilos se forman redes que levantan pesos enormes. En el orden sobrenatural es incalculable el peso de la oración de muchos hermanos, para garantía de este poder de la oración, existe una promesa divina: “Si dos de vosotros os ponéis de acuerdo para pedir una cosa en mi nombre os lo concederá mi Padre Celestial” (Mt.18,19).Para el que cree que Dios lo ama, sabe que de esta verdad, brotan raudales de fe, de esperanza, de caridad.De fe porque creo que Dios está rondando cualquiera de mis circunstancias, de esperanza porque sé que nunca me va a faltar la dosis precisa de fuerza, de caridad porque El siendo El, me ama; mi respuesta no puede ser otra que intentar hacer de mi vida una respuesta a su amor.

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