Reflexiones desde el Cursillo ¿Cómo reaccionas ante el dolor?

En medio del sufrimiento es difícil encontrar serenidad, pero no es imposible para el que tiene fe. San Pablo dijo: “¿Quién nos arrebatará el amor de Cristo? ¿La tribulación, la angustia, la persecución, el hambre, la desnudez, el peligro, la espada? Ni la muerte ni la vida, ni los...

En medio del sufrimiento es difícil encontrar serenidad, pero no es imposible para el que tiene fe. San Pablo dijo: “¿Quién nos arrebatará el amor de Cristo? ¿La tribulación, la angustia, la persecución, el hambre, la desnudez, el peligro, la espada? Ni la muerte ni la vida, ni los ángeles, ni los principados, ni lo presente ni lo venidero, ni las virtudes, ni la altura ni la profundidad, ni ninguna otra criatura podrá arrancarnos del amor de Dios. (Rom. 8-35,36,39).Cristo no amó el dolor, el buscó  consolar, ayudar, sanar, resucitar y nos dio la receta: “Amaos los unos a los otros”.No olvides que los sufrimientos son fruto de la injusticia nacida del egoísmo de los hombres. Cuando seas testigo de un hermano que sufre, aprovecha la ocasión para acercarte, dicen que los corazones como los injertos, se unen por las heridas, si sabes padecer con el, compadecerte, acompañarle, comprenderle, ayudarle, ya están unidas las dos almas, la de tu hermano con su pena y la tuya con su compasión, ya es fácil el injerto. Tu caridad habrá roto todas las incompatibilidades y salvado todas las distancias.Cuando veas a un amigo que sufre, no temas en hablarle de cosas serias que le puedan interesar, los chistes arañan cuando el alma llora. Por eso el diálogo además de todo, tiene que calibrar la circunstancia en que se produce. El tono, la forma, el diálogo debe amoldarse al ambiente del interlocutor.Las almas no suelen estar preparadas en cualquier momento para cualquier razón, todo tiene su tiempo. ¿Cómo reaccionas ante el dolor? De esta narración saldrá tu respuesta.Una hija se quejaba con su padre a cerca de sus sufrimientos, su padre un chef de cocina llenó tres ollas y puso agua a hervir, en una puso zanahorias, en otra huevos y en otra unos granos de café, y los dejó hervir.Luego que hubieron hervido los puso en tres tazones diferentes y le dijo a su hija: toca cada uno de estos, ella tocó las zanahorias que estaban blandas, rompió la cáscara del huevo y estaba duro, finalmente probó el café de rico aroma y preguntó: “¿qué significa esto padre?”, él le respondió: “los tres elementos habían enfrentado la misma adversidad, el agua hirviendo y han reaccionado de diferente manera, la zanahoria llegó fuerte y dura después quedó blanda y débil. El huevo llegó frágil y quedó endurecido y el café cambió el agua.¿Cuál de ellos eres tú cuando llega el sufrimiento?, eres como la zanahoria que con el sufrimiento te vuelves débil y pierdes tu fortaleza? ¿Eres como el huevo frágil, después del sufrimiento te vuelves dura y rígida? ¿Eres como el grano de café, cambia el agua el elemento que le causa dolor?.Si eres como el grano de café, reaccionas en forma positiva sin dejarte vencer, que ante la adversidad exista la luz de la fe y puedas esparcir con tu actitud positiva el dulce aroma del café”.

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