La complejidad de formación docente

pero - paradójicamente - los objetivos educativos, la forma de organizar la enseñanza y las condiciones de los profesores se mantienen prácticamente inalteradas.Es en este sentido que los cambios estructurales que se vienen dando en el país y el contexto internacional, colocan al tema de la...

pero - paradójicamente - los objetivos educativos, la forma de organizar la enseñanza y las condiciones de los profesores se mantienen prácticamente inalteradas.Es en este sentido que los cambios estructurales que se vienen dando en el país y el contexto internacional, colocan al tema de la formación docente como uno de los aspectos más importantes a encarar si se quiere avanzar en la mejora cualitativa de la educación, esto debido a que de su compromiso, formación y profesionalidad depende en gran medida la calidad de los aprendizajes de los estudiantes y su formación integral.Sin embargo la tarea no es nada fácil: la magnitud de los cambios que se tienen frente a los nuevos paradigmas de la Constitución Política del Estado, la Ley de la Educación N° 070 Avelino Siñani Elizardo Pérez, la diversidad cultural y regional y contexto internacional, nos platean nuevos escenarios y retos que debemos enfrentar las maestras/os .La complejidad de nuestra tarea se podría resumir entre otros por las siguientes cuestiones:•    Se nos pide que al margen de enseñar los contenidos debemos ser: facilitador del aprendizaje, pedagogo eficaz, organizador del trabajo del grupo, cuidar el equilibrio psicológico y afectivo de sus alumnos, la integración social, su formación sexual, etc. Es decir, Cada vez se extiende más la idea de que toda la labor educativa debe hacerse en la escuela.•    Hasta hace poco tiempo había un acuerdo básico sobre los valores a transmitir por la educación: esta reproducía núcleos de valores ampliamente aceptados, tendentes a una socialización convergente. Ahora tenemos una sociedad más plural que exige atención a la diversidad lo que además implica, capacitación, materiales y nuevos programas. Por primera vez en la historia la sociedad no pide a los educadores que preparen a las nuevas generaciones para responder a las necesidades actuales, sino para hacer frente a las exigencias de una sociedad futura que aun no sabemos exactamente cómo va a ser, esto hace cada vez más compleja la tarea de las maestras/os.•    Ha descendido la motivación del alumno para estudiar y la valoración que hace la sociedad y los padres de nuestro trabajo, lo que genera desmotivación y baja en la autoestima profesional de nuestras maestras/os. Si un profesor hace un trabajo de calidad, pocas veces se valora expresamente su esfuerzo; sin embargo, cuando la enseñanza fracasa, se señala hacia el profesor como el responsable directo y único. Si todo va bien, los padres piensan que sus hijos son buenos estudiantes, pero si van mal, piensan que los profesores son malos docentes. De esta manera, la imagen social de la maestra/o ha caído en picada•    Las relaciones personales en nuestras unidades han cambiado, haciéndose más conflictivas, y muchos profesores no hemos sabido buscar nuevos modelos de organización de la convivencia y nuevos modelos de orden, más justos y con la participación de todos. En este sentido la autoridad moral de los docentes frente a los estudiantes también se ha visto seriamente afectada.En este sentido al margen de las iniciativas de capacitación y formación que viene desarrollando el Ministerio de Educación a través de la formación inicial y continua, debemos ser capaces de crear mecanismos para lograr mejoras sostenibles y efectivas. Algunas ideas para avanzar en esta línea son las siguientes: los círculos de estudio entre docentes, el intercambio de experiencias al interior de la unidad educativa y con otras escuelas, la investigación continua de la problemática del aprendizaje de los estudiantes, reflexión individual y colectiva constante de las maestras/os sobre su práctica, el estudio de clases y reflexión en equipo, los proyectos educativos contextualizados de cada escuela, la participación efectiva de la comunidad y el uso de TIC en el aula.Esta descripción de los nuevos retos que deben enfrentar las maestras/os es una agenda a la que tenemos que responder en nuestros nuevos programas de formación de docente. De ello dependerá ganar la batalla de la calidad de la educación

Más del autor