Chile enfrenta un alto costo de los combustibles
La nueva alza afecta principalmente a las naftas de 93 y 97 octanos, según informó la Empresa Nacional de Petróleo (ENAP), las que subirían apenas 9,6 y 4,6 pesos (moneda local), pero que sigue sumando a una tendencia al aumento.Se pudo observar precios de 836 pesos (1,7 dólares) el litro la...
La nueva alza afecta principalmente a las naftas de 93 y 97 octanos, según informó la Empresa Nacional de Petróleo (ENAP), las que subirían apenas 9,6 y 4,6 pesos (moneda local), pero que sigue sumando a una tendencia al aumento.Se pudo observar precios de 836 pesos (1,7 dólares) el litro la bencina de 93, mientras el litro de 97 quedaría en 884 pesos (1,8 dólares). En tanto que el diesel tendría un costo de 664 pesos (1,3 dólares) por litroPero debe considerarse que los precios finales varían de acuerdo a la realidad de los distintos mercados en el país, siendo más caro en regiones extremas o en zonas de residenciales de mayores recursos.Esto ocurre debido a que en Chile existe un sistema de cálculo de precios con un fuerte sistema impositivo.Luis Eduardo Escobar, economista y ex asesor del Ministerio de Economía durante el gobierno de Ricardo Lagos (2000-2006), explicó este sistema basado en un “impuesto específico a los combustibles”.“Chile tiene un sistema para fijar el precio de los combustibles en la década de los 80 que se formó con el fin de enfrentar el segundo shock petrolero, cuando estos aumentaron fuertemente”, comentó Escobar.Agregó que “ante la imposibilidad del gobierno de estabilizar los precios, se diseñó un sistema en el cual se toman los precios de referencia internacionales (que en el caso de Chile son los del Golfo de México), se le agregan otros impuestos, más los precios de venta al público, que tiene que ver con la gasolinera”, dijo.Es el costo de traer el petróleo desde el Golfo de México a Chile, pagando impuestos de aduanas, el Impuesto al Valor Agregado (IVA) y un impuesto por volumen, que representa hoy en día más de un tercio del precio total, que se aplica principalmente a la gasolina.Ese último impuesto al volumen es el llamado “impuesto específico”, que ha sido blanco de críticas de automovilistas y de taxistas, debido a los costos que implica.El objetivo de este impuesto es centrarse en la gasolina, al minimizar el impacto al diesel (pues afectaría al transporte público), de manera que su alza repercutiría en la economía en general. “Se prefirió castigar el uso del automóvil”, dijo Escobar.Otro objetivo ha sido el intento por tener un sistema para estabilizar el precio “por la vía de acumular impuestos en un fondo que se usaría cuando el precio subiera, pues el gobierno pagaría la diferencia”, dijo el economista.El último intento es el Sipco (Sistema de Protección al Contribuyente del Impuesto Específico a los Combustibles), creado el año pasado, que intenta influir mediante bandas de precios.Por ejemplo, si el alza del petróleo supera en un 12,5 por ciento un determinado precio de referencia establecido por el Ministerio de Economía, el SIPCO opera bajando parte del Impuesto Específico a los Combustibles (IEC).Aunque a juicio de Escobar este sistema falla por una razón ajena e inmanejable. “El precio del petróleo se ha movido tanto y tan rápido en una escala ascendente que la posibilidad de estabilizar los precios con ese aumento sistemático es nula, no hay fondo que resista”, aseguró.De esta manera, el economista aseguró que por esta vía “o estamos dispuestos a pagar enormes cantidades de impuestos a fin de generar un fondo que reduzca el impuesto a los combustibles o reducimos significativamente el impuesto a la gasolina”, indicó.La discusión en Chile sobre el precio de los combustibles toca también otros temas, como el costo de la energía, la congestión vehicular o el transporte público. Pero también la carga impositiva.Parlamentarios oficialistas han sugerido reducir el impuesto a los combustibles como una manera de beneficiar a la clase media y a los precios de los productos en general al reducir el costo del transporte y la carga, pero ha sido resistido por el ministro de Hacienda, Felipe Larraín.Justamente una de las demandas de las recientes protestas en el sur de Chile, en la región de Aysén, fue la rebaja del impuesto específico, debido a que al ser una zona aislada el precio de la gasolina era el más alto del país.Tratar de rebajar ese impuesto era una manera de reducir el costo final al público, pero luego de las negociaciones con el gobierno se acordó generar una zona franca libre de IVA, que reducirá en 19 por ciento el precio final del combustible y otros productos.Pero dentro de poco el gobierno del presidente Sebastián Piñera presentará una propuesta de reforma tributaria donde probablemente se incluya en el debate este tema del combustible.Ante esto, Escobar afirmó que “hay que hacerse el supuesto de que el precio de la energía va a subir. En el caso del petróleo será difícil volver a ver el barril a 14 dólares. Entonces hay que pensar en qué tipo de economía queremos si se acabó ese mundo de la energía barata” concluyó.


